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Not enough violence [Flashback]

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Not enough violence [Flashback]

Mensaje por Auberon Wardwell el Lun Feb 20, 2017 2:20 pm

Estaba inquieto y no podía decir que las noticias del exterior fueran buenas, cuando de hecho eran nulas. La falta de avances lo estresaba al punto en que todo Broward podía sentir un aire denso y desesperanzador, más que de costumbre. Podía sentir que la sangre familiar que corría por sus venas, la que le había robado a su propio sobrino, estaba debilitándose. No era un debilitamiento veloz, ni visible, pero él podía sentirlo, estaba cambiando. Así que necesitaba apresurar las cosas. La visible falta de resultados en las investigaciones de Wildenstein lo empujaban a ser más agresivo con las estrategias.

Bennet no había funcionado por tener su cabeza en todas partes menos donde debía, Lewis había sido un fiasco sin grandes aspiraciones y de Darius Wildenstein esperaba que cuando menos apareciera pronto en una cloaca, bien muerto, para justificar su falta de proactividad y su poco agradecimiento a haber sido liberado con una oportunidad única.

En sus celdas, algunos reos fueron visitados. Un guardia de seguridad golpeó los barrotes de la celda de Alexander Bloodworth con la varita antes de abrirla y lanzarle un hechizo para ponerle esposas en las manos. Lo mismo hicieron con Alston Wardwell, con Ayumi Aterberry y con Odelia Baker. Todos los demás reos que estaban ahí por otros delitos se encogieron en sus propias celdas, a sabiendas de que esa reunión tenía un único anfitrión: aquél que dominaba la cárcel.

Los cuatro fueron conducidos hasta la zona de máxima seguridad, atravesaron dos patios hasta llegar a los edificios resguardados por al menos diez hechizos que los guardias quitaron de las pesadas puertas de hierro para entrar al ala especial de Auberon Wardwell. Parecía una ironía que lo hicieran de ese modo, cuando ahí adentro todo el mundo sabía que esas puertas de hierro y la celda en donde siempre se encontraba, realmente eran solo una parafernalia de lo que sucedía en ese sitio.

Tanto Alexander como los demás fueron conducidos al interior de la celda, en donde Auberon estaba sentado con expresión neutra en el camastro dispuesto para él en su zona de aislamiento. Alzó la vista hacia todos cuando uno por uno fueron entrando, lo que parecía provocar que la celda se agrandara para darles cómoda cabida. Las esposas desaparecieron de las muñecas de todos y tras un gesto, los guardias se fueron, cerrando la puerta tras ellos para dejarlos solos.

El trato de Auberon con los cuatro era bastante cercano, incluso en Broward. Durante todos esos años no había pasado tanto tiempo en la celda de aislamiento como hacía entonces. Los había seguido entrenando y había mantenido la promesa de enseñarles todo lo que sabía, incluso tras las rejas. Porque no siempre iban a estar ahí adentro, volverían a tomar el control de Estados Unidos en el preciso momento en el que todos se dieran cuenta de que ellos jamás habían sido una amenaza, sino una solución.

-¿Alguno estuvo en desacuerdo con que enviara fuera a Darius Wildenstein y no a uno de ustedes?

Los miró con la cabeza ladeada, los ojos fijos en uno o en otro dependiendo lo que quisiera captar de sus expresiones. Se remojó los labios y se levantó para caminar de un lado a otro. Todos eran lo suficientemente buenos para la tarea, aunque tuvieran sus propios asuntos personales que tratar en el mundo exterior, problemas de los que él no quería que se ocuparan o en los que no quería verlos enfrascados.

-El mundo se desbarata, ¿no es cierto? Y sé que ha habido rumores entre ustedes, creen que me estoy tardando demasiado en hacernos volver a tomar las riendas de esta comunidad mágica antes de que se desmorone. Y quiero que sepan que tienen razón, que concuerdo. Pero no es tan sencillo.

Hizo un gesto y lanzó una mirada turbia a Alston. Su sangre le serviría tan bien como la de Jesse en algún momento, le duplicaría el poder. Pero Auberon era una persona muy leal, y el poder no lo era todo para él, aunque pareciera lo contrario.

-En la secta siempre tuvimos acceso a magia superior porque contábamos con un sitio especial y con un libro especial. Y ese lugar está sellado ahora. No por los estúpidos aurores que creen que pueden contener esa magia, sino por mi. Volverlo a abrir para sacar el libro no será sencillo. ¿Aún son fieles a la magia de los Venerables?, ¿a la sangre, al sacrificio?, ¿a su patria?.

Hizo una pausa y los miró. Esperaba una respuesta rápida y precisa a esas preguntas.

-Porque de ser así, puedo tratar su libertad ahora mismo, para que volvamos a trabajar como antes.

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Re: Not enough violence [Flashback]

Mensaje por Ayumi Aterberry el Jue Feb 23, 2017 4:44 pm

Fue a la primera a quién en le quitaron las esposas. Enseguida se fueron los guardias, miró fijamente a Auberon al momento que sus miradas se cruzaron. Algo dentro suyo se movió, era como un sentido de alerta que se activaba ante el más mínimo movimiento. Su expresión era serena y algo parca, se mantuvo en silencio, pensando en que sí, Darius Wildenstein no había hecho un buen trabajo y dudaba en que ahora pudiera hacerlo pero confiaba en que sus propias acciones se encargarían de darle un escarmiento, sus actos deciden su destino. Todo cae por su propio peso.

Los rumores de los que Auberon hablaba ella no les prestaba atención, la paciencia era su virtud más arraigada y si habían esperado por tanto tiempo, hacerlo por un poco más no haría gran diferencia, al contrario, aseguraría su regreso con contundencia.

Durante todos esos años enclaustrada, cultivó su lealtad hacia la secta, tanto así que pudo deshacerse de sus deseos personales y poner por encima de si misma los ideales de los venerables. La sola idea de ser libre de nuevo le removió sensaciones que creyó no volver a experimentar pero manteniendo el enfoque y la calma era que podía comprender lo que Auberon necesitaba que hicieran.

"Si". Fue su respuesta. Sencilla y concreta. Estaba segura que el reto sería mayor y probablemente desafiaría sus capacidades pero sin duda tendrían éxito.

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Re: Not enough violence [Flashback]

Mensaje por Alexander Bloodworth el Lun Feb 27, 2017 10:38 am

La mirada muerta de Alexander se clavó en la de Auberon cuando dieron con la zona segura. Las esposas desaparecieron de un segundo a otro y tuvo el impulso de tocarse las muñecas en un repentino júbilo de libertad, pero no atinó a moverse. Los años dentro de Broward lo habían vuelto lejano y frío, no había tenido oportunidad de demostrar si su temperamento había cambiado. Y, aún cuando los guardias se habían retirado seguía tan recto como al principio. Escuchó las palabras de Wardwell con la misma sed de conocimiento que siempre y ante la pregunta primera solo respondió con un gesto de hastío; no por el desacuerdo en sí, sino como reacción al nombre de Darius Wildenstein. Nunca había temido demostrar que era lo que realmente pasaba por su cabeza, a menos que significara para él una mala jugada.

No siguió con la mirada a Auberon y tampoco miró a Ayumi, ni Alston o Odelia, pero su concentración se mantuvo en la voz del primero con la atención intacta. No podía sino pero tampoco escuchaba nada nuevo (al menos en lo que creía). Podía pecar de impaciente frente al tiempo que Auberon se tomaba para hacer las cosas, y aunque todos los sabían, nada lo llevaría a hacer algo indebido.

Solo subió la mirada para contestar a lo más importante:
Siempre — siguió a Aterberry.
La idea de la libertad le era tan lejana que no era eso lo que le impacientaba realmente sino el afán de volver a practicar la magia de los Venerables y ver  —y ser parte— del cambió que tanto deseó tiempo atrás.

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Re: Not enough violence [Flashback]

Mensaje por Alston Wardwell el Lun Feb 27, 2017 10:05 pm

En cuanto los escuché caminar por el pasillo, supe lo que estaba a punto de suceder. Yo lo sabía y ellos también, porque habíamos pasado una y otra vez por lo mismo, siempre igual, sin importar cuánto se prepararan para ello. Llevaba no sé cuántas centenas de días encerrado en esta misma celda y no había pasado un solo día en el que no gritara por mi libertad. Siempre venían para hacerme callar, todas las noches sin falta.

Los pasos de los tres guardias resonaron con fuerza en el largo pasillo, cada vez más cerca de mi celda. Mi corazón se aceleró, aumentando su ritmo a medida que los guardias se acercaban. Al fin, los tres se colocaron frente a la puerta. Los miré desde las sombras, imaginando sus sonrisas macabras dibujarse en la oscuridad. Abrieron la celda y se adentraron a mi refugio, los tres tomando posición para corralarme, soltando sus pequeñas risas burlonas desde el fondo de sus gargantas, con los ojos inyectados en sangre, esperando a que fuera yo quien diera el primer paso. Y así pasó...

Salí disparado como una bestia a la defensiva. Me fui de frente contra el primero, con las manos por delante para tratar de tomar su rostro. En seguida, mis costillas se hundieron desde la derecha y me doblaron en una silueta sin forma. Pero mi estampida no se detuve y atrapé al primero entre mis garras, tomando su rostro y tratando de desfigurarlo con la simple fuerza de mis dedos. Un golpe en la cabeza me hizo flaquear, y los siguientes golpes me dejaron lo suficientemente aturdido como para ser llevado a rastras.

A estos cerdos les gustaba. No había otra explicación para un enfrentamiento físico estando en una prisión mágica. Bastaba que conjuraran desde detrás de los barrotes para dejarme inconsciente o lo que fuera. Pero no, estos sucios empleados amaban la sangre y la carne, amaban hundir sus puños en mi carne mientras yo trataba de arrancarles un dedo o una oreja con los dientes. Si... lo amaban tanto como yo.

Fui consciente de mí mismo hasta que llegamos a las puertas de la celda de Auberon. Un hilillo de sangre me corría por la boca y la cabeza. Empujé al guardia que me sostenía, demostrándole que podía ingresar a la celda de mi tío sin su ayuda, y así lo hice, con mi cuerpo hecho un trapo lleno de espasmos nerviosos pluego de pasar años enteros defendiéndome como un maldito animal. Lo primero que hice fue asomarme a la mirada de mi tío, apensas un breve instante antes de que levantara los ojos hacia nosotros. Había pasado ya mucho tiempo y seguía sin poder dejar de sentir terror por Auberon Wardwell. Le temía y le amaba como a nadie en esta tierra.

Guardé silencio. No era quién para tener una opinión acerca de sus asuntos, ni siquiera cuando era él mismo quien parecía desear que le enfrentáramos. Me recordé a mí mismo hace muchos años, tan estupidamente altivo y arrogante que siempre había encontrado una forma de hacer valer mis pensamientos incluso en frente de los más altos Venerables. Pero esos tiempos habían muerto y de Alston Wardwell no quedaba más que la dignidad pisoteada de alguien que seguiría a Auberon hasta la mismísima muerte.

Seguí sus palabras hasta que me lanzó aquella mirada que no hizo más que hacerme encoger en mi lugar, como si sus ojos fueran capaces de exprimir mis entrañas hasta hacer de mi un envase vacío.Bien podría haberse bañado en mi sangre hacía mucho tiempo y retomar todo su poder, pero en lugar de eso, me había permitido vivir y estar presente en esos tiempos de cambio. Mi lealtad era inamobible.

Permanecí encogido en mis itio hasta que mi mente tradujo de la manera correcta lo que mi tío acababa de proponer. Sin esperar un segundo, me lancé a sus pies como un maldito mendigo, acariciando su calzado y mirando hacia su regazo, sin atreverme a mirarle a los ojos pero haciéndole ver que mi voluntad aun estaba intacta a pesar de los años.

-¡A mí, tío Auberon!, ¡Escójame a mi!, sabe que llevo toda mi vida esperando esto. Se lo suplico... déjeme mostrarles que nuestra sangre sigue viva, déjeme enseñarles tío... oh por favor...-

Indigno. Le supliqué con lágrimas en los ojos, abrazándome a sus piernas y arrugando sus ropas debajo de mis puños. Ansiaba la libertad como nada en esta vida, pero también ansiaba demostrarle a mi tío que su sacrificio no había sido en vano, que dejarme vivir en lugar de usarme como fuente de vida no había sido un error. Necesitaba demostrarle que era capaz de convertirme en la mano que actuara por él allá afuera en el mundo.

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Re: Not enough violence [Flashback]

Mensaje por Auberon Wardwell el Mar Mar 07, 2017 7:12 pm

Bajó la vista apenas perceptiblemente hacia Alston. Se podría decir que entendía la posición en la que se encontraba y lo compadecía, vivir con la idea de que podría morir de un momento a otro si acaso a él se le agotaba la lealtad debía ser todo menos simple. Alston siempre había sido así de un modo u otro, errático, violento. En aquellos tiempos antes de la revolución, Auberon lo había considerado un reto en ciertos sentidos: un jovencito que moldear pero con aptitudes indiscutibles, cuyo temperamento no parecía interponerse en el camino de los Venerables porque siempre había sido incondicional a su familia y a su sitio como aprendiz.

Se acuclilló para quedar a su altura. A él no le importaban las apariencias y nunca había sido así. Todos en aquella secta habían sido su familia, siempre.

-Serás tú, pero te acompañarán ellos. Tenemos que volver a actuar como unidad, tenemos que volver a ser lo que éramos.

Lo tomó por los codos para levantarlo. Acomodó las solapas de su traje carcelario como si acaso fuera un traje hecho a la medida y luego volvió la vista a los demás.

-Sé que todos tienen también cosas personales que arreglar allá afuera. Y sé que estarán curiosos por ver a sus familias, o lo que quede de ellas.

Ayumi, por ejemplo, había sido apegada a Werther Schweinsteiger a un grado entrañable, así que era de suponer que tendría cierto apego natural hacia sus hijos, pero en este caso era imperativo que los hiciera a un lado, no con una frialdad intransigente sino anteponiendo las prioridades de aquella renovada libertad.

-Pero no nos enfocaremos en ello. Quiero tres cosas primordiales.

Se remojó los labios y se sentó en el camastro de su habitación. Alzó el dedo índice para enumerar la primera.

-Busquen a Darius Wildenstein y tráiganlo aquí. No me importa si es vivo o muerto pero de preferencia que esté vivo. Pueden ponerse creativos en cuanto a los métodos para hacer que se presente ante mi o podamos dar con su paradero, mi legeremancia no llega tan lejos como para sondear todas las mentes de Estados Unidos así que no es algo que pueda completar así como así.

Alzó el dedo medio para hablar sobre la número dos.

-Busquen a Adrien Morgan. Todos ustedes lo conocen. Actualmente, ya lo saben, es el director de Bridget Bishop así que no será difícil dar con él. Lo quiero muerto.

Seguramente ellos lo sabían. Adrien Morgan y Wilhelmina Schweinsteiger eran los únicos que conocían los contramaleficios de las maldiciones desarrolladas por la secta. Wilhelmina no estaba bien de sus capacidades mentales pero Adrien era un sanador experto y además una rata. Él los había traicionado a todos durante la revolución, pero aquello no era solo una venganza, tenía un fin práctico. Si iban a volver, no podían pretender que hubiera alguien que supiera cómo combatirlos.

-¿Estamos claros hasta aquí?

La tercera petición, que estaba por venir, la dejaría para el final.

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Re: Not enough violence [Flashback]

Mensaje por Ayumi Aterberry el Jue Mar 09, 2017 12:36 pm

Era hasta cierto punto lastimero ver hincado y suplicando de esa forma al sobrino de Auberon pero comprendía perfectamente la necesidad de probar ser digno de llevar la sangre Wardwell en las venas. No hizo ningún comentario y solo veía a detalle los rostros de sus compañeros. Tenía dudas sobre la lealtad de Odelia, que aunque al final siempre fue fiel a la secta, poseia un pensamiento algo frágil según ella pero por su mirada parecia que no era necesario mantener un ojo sobre ella, aunque por precaución lo haria, nada debia ser mas importante que el nuevo y renovado alzamiento de la secta.

Al mencionar Auberon los deseos personales y asuntos por atender afuera, inmediatamente pensó en dos personas en concreto, casi se le dibuja una sonrisa pero prefirió seguir escuchando. No había nada, absolutamente nada que pudiera desviarla de su labor. Le brillaron los ojos con malicia al escuchar las concretas órdenes de Auberon. Adrien Morgan muerto era un deseo que más de uno tenía. No solo traicionó la confianza de la secta, sino de Auberon en dos ocasiones y era totalmente absurdo e inaudito que siguiera viviendo una vida que no le correspondía. Debió morir hace veinte años. Con respecto a Darius, como bien pensó al inicio de la reunión, sus actos hablaban por si solos y ahora tendría que rendirle cuentas a todos en especial al gran venerable Wardwell.

-"Me encargaré de Morgan, Alexander viene conmigo."- Eso dejaba a Wildenstein en manos de Alston y Odelia. Los años forjaron en Ayumi un carácter férreo tras haberlos pasado entre cuatro paredes, lo hacía mucho más tangible.

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Re: Not enough violence [Flashback]

Mensaje por Auberon Wardwell el Jue Mar 09, 2017 2:18 pm

-No te quiero manteniendo un ojo sobre nadie, eso no formó parte de mis órdenes, ¿cierto?

Si bien no dijo el nombre de Odelia en alto para no crear rencillas tan temprano entre ellos, que siempre eran completamente innecesarias, sí miró a Ayumi significativamente y su mirada no fue del todo comprensiva. No estaba en posición de determinar quién tenía un pensamiento frágil y quién no.

Ayumi no era así, por lo general. No era arrogante ni creía tener poder moral por encima de los demás. No quería pensar que ya no era capaz de ser la asesina eficaz de bajo perfil que había sido antes solo porque la cárcel había podido con ella. Frunció el ceño con lo siguiente.

Ahora bien, antaño él mismo había sido más paciente y más permisivo, pero en ese momento las cosas eran muy distintas.

-No decides por nadie. Esto lo van a hacer juntos, Adrien Morgan no es un cualquiera y seguramente no va a estar solo ni un instante después de que ustedes salgan de aquí. Cuando encuentren un buen momento para tomar a Morgan avisarán a los demás y viceversa. Por si no lo recuerdan tiene casi todos los contrahechizos a mis maldiciones así que no es como mandarlos a secuestrar y matar a la directora de Ilvermorny, es más complicado que eso. Quien busque a Wildenstein es algo que me tiene sin cuidado, maten a su esposa si quieren, lo que sea para hacerlo salir del agujero, puedes hacerlo tú o el que se le de la gana, solo lo quiero hecho, pero con Morgan no quiero fallas de ningún tipo solo porque se les ocurrió separarse.

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Re: Not enough violence [Flashback]

Mensaje por Alston Wardwell el Dom Mar 12, 2017 10:50 pm

Levanté la cabeza, solo para confirmar que el rostro de mi tío se encontraba a unos pocos centímetros. Se había molestado en acunclillarse para hablarme más de cerca, lo que no hizo más que engrandecer aun más mi estima hacia él, si es que eso era posible de algún modo. Con el rostro retraído y los ojos llorosos, asentí torpemente mientras me hacía ver que no era posible actuar de manera individual. Me odié por ser un retardado y no haberlo visto. Pero estaba claro, teníamos que volver a actuar como uno.

Me dejé levantar, tembloroso y errante, mientras Auberon me acomodaba las ropas y me miraba a los ojos tal y como lo haría un padre. Me limité a retroceder y a escuchar, encontrándome con un hueco mental al tratar de pensar en la familia a la que mi tío se refería. No había tal, no había absolutamente nadie allá afuera que tuviera alguna relevancia para mi. Incluso traté de hacer un esfuerzo para recordar a alguien, a quien fuera que pudiera alegrarse por verme fuera de la prisión. Pero no existía tal persona, y mi familia no podía ser otra más que los hermanos que en ese momento se encontraban a mi lado.

Apreté los puños y la mandíbula al escuchar el nombre de Wildenstein, el cerdo que nos había traicionado al no llevar a cabo la tarea que le había sido encomendada por su señor. Tan solo pensarlo me provocó rabia y desee como nunca tener entre mis manos el cuello de ese bastardo. Fui capaz de sonreír una única vez por el simple placer de pensar en su muerte, o mejor aun, en la cara que pondría al encontrarse frente a frente con aquel a quien había traicionado.

Pero el objetivo más importante no era Wildenstein. Auberon nos nombró a ese otro traidor, uno mucho más peligroso, cuya existencia tendría que haber terminado hace ya mucho tiempo. Su solo nombre me bastaba para sentir que la adrenalina empezaba a correr por mis venas a toda velocidad. Mi cabeza comenzó a recrear diferentes formas de asesinarlo, una más violenta que la otra, en un pequeño trance que bien podría provocarme un ataque de histeria en ese mismo instante. Solo la voz de Ayumi logró regresar mi mente a la celda en la que mi cuerpo se encontraba. No me atreví a mirarla, porque supe que acababa de cometer un error.

Me encogí de nuevo, como si el llamado de atención de Auberon estuviera dirigido a todos. ¿Es que Ayumi era retardada? ¿Qué no sabía que mi tío podía asesinarnos a todos en ese mismo lugar si se le daba la gana? ¿Es que había perdido la maldita cabeza? Apenas la miré de reojo, insultándola mentalmente por provocar a mi tío, pero retraje mis pensamientos y traté de distraerme pensando en nuestros objetivos. Para Auberon Wardwell, nuestras mentes eran un libro abierto. No podía dejar que notara un minimo de división entre nosotros. No debía existir tal cosa.

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Re: Not enough violence [Flashback]

Mensaje por Odelia Baker el Lun Mar 13, 2017 3:38 pm

Odelia Baker, ese era su nombre, era un nombre que podía no sonar tan importante como un Wardwell, Aterberry, Bloodworth, Wildenstein o Schweinsteiger, pero era su nombre a fin de cuentas. En los juzgados ella no tuvo un abogado de renombre, ni tampoco su sentencia fue reducida como en el caso de Morgan o Snyder, ella estaba ahí metida y metida hasta el fondo, pero ¿Saben una cosa? No estaba sola.

Era hija de nomajs así que los Venerables se habían convertido en una nueva familia, personas que le daban una oportunidad para poder llegar a ser alguien en la vida, personas que le habían tendido la mano cuando su beca de estudios estuvo por ser invalidada, personas que estaban dispuestas a dar la vida por lo que los mantenía a flote… y ella se convirtió en uno de ellos. Podía pasar todas las cadenas perpetuas que fueran necesarias por mantener ese vínculo y Auberon lo sabía.

Generalmente ella se mantenía en su celda, no le gustaba salir en las horas libres por que ya en algunas ocasiones había provocado disturbios, no tenía un mal carácter pero había algo en ella, en la forma en la que los otros la miraban, que le provocaban destruirles el cráneo con sus propias manos. Había ocasiones, como esa, en que los guardias se acercaban solamente para ver si seguía viva, no había mucho sonido que saliera de su celda, realmente parecía que se fundía entre las sombras.

Algo la alertó en que esta vez era diferente. El sonido de los golpes sobre los barrotes la hicieron bajar el libro que tenía en su regazo y cuando las rejas se abrieron ella se puso de pie, como si no necesitaran decirle nada en lo absoluto, ella sabía que quién gobierna la cárcel estaba necesitándola.

Mientras más se acercaban a la celda de Auberon ella creía que podía sentirlo, era electricidad recorrerle por la piel y como sus pensamientos iban develándose uno a uno para él. Cuando llegó y vio a los demás tuvo un sentimiento parecido a la nostalgia, a la añoranza, estaban juntos nuevamente, su familia.

Ella no habló, no lo necesitaba y sentía que ya casi se había olvidado de cómo hacerlo, dejó abierta su mente hacia Auberon, le hizo saber principalmente como se sentía respecto a la traición de Wildenstein y que seguía confiando en él, que no importaba el tiempo que tardaran, ella esperaría gustosa para que se alzaran nuevamente, para que pusieran el mundo en orden.

Ella estaba observando a Auberon solamente, teniendo una conversación con él en su cabeza hasta que Alastor habló y ella solamente guardó silencio, completamente, incluso su mente se quedó en blanco.

¿Cosas personales que atender? Lo último que sabía de su familia nomaj es que los habían desmemorizado hacía unos siete años con la ley Langley, obviamente los familiares de los criminales como ella según la justicia eran los primeros en ser obliviados. Ella no tenía familia ahora, ninguna más que esas personas que estaban en la habitación, afortunadamente ella no podía leer la mente como Auberon, de lo contrario se habría sentido completamente decepcionada por lo que Ayumi pensaba de ella. Pero no, estaba en plena ignorancia y confiándole su vida a esos cuatro individuos con ella.

Respiró profundamente como si eso actuara en ella como un calmante, pero no hizo más, no dijo una sola palabra, aunque Auberon sabía que ella estaba más que dispuesta a seguir al pie de la letra sus órdenes. Se mantuvo solamente a la expectativa de la última de las tareas, ya habría tiempo para coordinarse y trazar un plan para acabar con los otros dos.

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Re: Not enough violence [Flashback]

Mensaje por Alexander Bloodworth el Lun Mar 13, 2017 3:53 pm

Sus ojos celestes, que ahora parecían ser grises después del casi eterno encierro que sufría, siguieron la silueta de Auberon a pesar de haber ignorado la escena que había montado Alston. La mueca de asco en su rostro era permanente en la prisión y la mirada vacía no evidenciaba el desdén que, desde su altura, le llenaba. Auberon tenía razón en aquello de que debían trabajar juntos, pero no por eso aceptó tan paciente la idea de trabajar junto a Alston. La razón estaba la vista, solo había que escucharlo suplicar de esa manera tan rastrera.
Alexander se había destacado antaño no solo por pertenecer a los venerables sino por ser una figura de liderazgo, y aunque sabía acatar las órdenes como pocos, jamás se arrodillaría de una manera tan despreciable.

Pero sus instintos más básicos aparecieron al escuchar nuevamente el nombre de Darius Wildenstein, como si un rugido quisiera salir al exterior desde su estómago. Gruñó sin abrir la boca y sintió un latigazo que le obligó a mover el cuello con dificultad y apretar los dientes para evitar el impulso asesino que este despertaba en él. Fue peor aún cuando Ayumi decidió por él, y aunque estuvo a punto de quejarse, el mayor de los Wardwell se le adelantó. Otra vez tenía razón.

El rubio dio un paso al frente desde donde estaba, como un modo natural de centrar la atención en él. De captar miradas y hacerse escuchar por primera vez en lo que iba de la reunión
La idea de traer a Darius muerto me es más placentera, pero si lo quiere vivo... —su pequeña pausa dejó en claro que sería lo que haría a pesar de no estar de acuerdo, o más bien de no ser su deseo— habrá que contentarse con la mujer —en una nueva pausa mostró los dientes en una fugaz sonrisa de tiburón de la cual no hacía engalane hacía años. La idea de liberar su magia y tener la vida de alguien en sus manos le era íntegramente seductora y no había manera de pasarlo por alto. De más estaba decir que la utilizaría para atraer a Darius y que no acabaría con ella a sangre fría: no era su estilo. —Morgan no será fácil —echó un vistazo a Ayumi— pero si nos ponemos de acuerdo no tendrá que ser demasiado difícil tampoco —después de todo, ellos eran cuatro y él uno— a pesar de que tengo ganas de ver a Wildenstein pagar, creo que Morgan debería ser el primer movimiento, intentará salvaguardarse en cuanto sepa que estamos fuera. Wildenstein se ha creído mejor que todos y eso deja en evidencia su gran ego. Creerá que está bien escondido.

Miró a Auberon al terminar de hablar, en la espera de que aceptara su fundamento y con la mano derecha se acomodó un mechón rubio y sucio que le caía sobre la frente. Él no tenía asuntos personales que resolver, en su mente todo, y absolutamente todo, se trataba de los Venerables.

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Re: Not enough violence [Flashback]

Mensaje por Auberon Wardwell el Lun Mar 13, 2017 9:44 pm

-Me es indiferente. En todo caso si pudieran averiguar por qué de pronto se convirtió en un inútil me vendría bien. Pero si quieres…haz lo que te plazca.

Le contestó a Alexander sin problemas aunque tenía la mirada fija en Alston. A veces sentía que era su error no dejarle ver que jamás le pondría un dedo encima, que jamás lo usaría para su propio beneficio, pero quizá, solo quizá, debía ver el lado positivo de todo eso y darse cuenta que eso le aseguraba una lealtad sin nombre.

-No sé si Adrien intente salvaguardarse, creo que primero buscará cuidar de los suyos, de su hija y de sus hijos adoptados. Lo que me lleva al siguiente punto…ah sí, es inmarcable así que no traten de encontrarlo por los medios tradicionales en caso de que se los complique. Ahora…

Hizo una pausa. Algunos ahí sabían lo que Robert Snyder, antiguo Venerable que hacía poco había muerto en la cárcel y que ahora tenía una cripta en el cementerio Cedar Hill, Alexander y Odelia, para ser exactos, habían sido testigos de la última profecía del vidente.

-Algunos de ustedes lo saben, pero otros no. Antes de matar a Jesse Crawford y dejar salir a la bestia la noche que la revolución nos declaró la guerra abierta en el Congreso, sellé el sótano. Para ese entonces ya era obvio que nos habían traicionado desde adentro aunque aún no sabía que se trataba de Adrien y de Wilhelmina, pero no podía correr riesgos. Lo sellé para que ninguno de nosotros pudiera entrar de nuevo, con el libro de nuestros Venerables antiguos adentro, el que contiene toda la magia que necesitamos, cosas que incluso a mi me faltan por aprender.

Pero lo cierto es que con el paso de los años ese sello ha desarrollado su propio poder y toda la magia que quedó dentro del sótano solo puede salir bajo ciertas condiciones, como la bestia que desaté en el Consejo Escolar hace un tiempo, pero nosotros no podemos volver a entrar, necesitamos sangre joven, una llave.

Esa llave es una persona. Snyder la describió como alguien concebido en la oscuridad, alguien nacido en el lugar sagrado,…en sus palabras “un despertar a la vida en medio de la sangre”, y llegamos a la conclusión de que alguien había sido concebido o había nacido ahí, en el sótano de Nu Delta Pi. No se nos ocurrió nada distinto.


Hizo una pausa y dio un par de pasos por la celda. Cerró su oído a los pensamientos de los demás, como si por un segundo solo quisiera escucharse a sí mismo, esperando que al repetir todo eso le llegara claridad. Luego volvió a hablar.

-Hijos de Venerables, hijos de socios de Venerables, hijos de personas que tuvieron contacto íntimo con los Venerables. Todos son esa potencial llave para volver. Quiero una investigación exhaustiva. No tengo pistas. La hija de Werther Schweinsteiger señaló a su prima, a mi sobrina y por ende a los gemelos, como una posibilidad, dice que tienen una marca en la espalda que los hacía sentir extraños cerca de nuestro lugar sagrado. No supe si dar crédito a sus palabras, mandé a Wildenstein a investigar ese caso en concreto y no me trajo resultados. Pero él era un solo hombre, ustedes son más, pueden abarcar a más gente y más espectro. Así que mientras tanto mantendremos las manos fuera de matar a los más jóvenes y en cuanto a ellos, nos hundiremos en investigación, en una…especie de examen para sus habilidades, para quiénes son, lo que pasa alrededor de ellos, sin matarlos todavía. Además no sabemos a quiénes podamos reclutar al final del día, ¿no? siempre se necesita sangre nueva.

No creía que sus sobrinos tuvieran nada que ver, había estado cerca y no había sentido absolutamente nada, pero podía estarse equivocando, no lo sabía. No estaba de más cerciorarse de todos modos, pero no eran los únicos con el potencial, había muchos más. Desafortunadamente eso hacía la misión más difícil.

-Mañana por la mañana Adkins irá por ustedes a sus celdas y los conducirá por su vía de escape, también les devolverá sus varitas. Se comunicarán conmigo a través de él, cuando necesiten verme se lo pedirán a él. Les dará alojamiento también. Un sitio seguro con un encantamiento fidelio. Cuando necesiten algo de mi, él los traerá y yo proveeré para ustedes.

Adkins era uno de los guardias de la cárcel más leales y controlados, un buen elemento que había adquirido en sus primeros años en Broward.

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Re: Not enough violence [Flashback]

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