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Dios odia a los pelirrojos

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Dios odia a los pelirrojos

Mensaje por Donnie Lovecraft el Mar Mar 07, 2017 10:32 pm


Tenía el periódico en la mano, mientras caminaba a grandes zancadas en dirección a la fraternidad de las TPA, quienes ya estaban bastante acostumbradas a mi presencia sin que ello significara estar rondando a alguna de ellas.

Obviamente, quería ver a mi hermana. No tenía idea de si ella ya se había enterado por algún otro medio, pero no era una chica que frecuentara leer el periódico, así que era posible que no supiera nada. Pero tenía que saberlo, porque esta clase de cosas no eran algo que se pudiera dejar pasar así nada más. Después de pasar meses enteros en aparente tranquilidad, después de pasar por una dura rehabilitación y vivir la vida como si fuera un chico sin más preocupaciones que sus créditos universitarios; el mundo se había encargado de recordarme el terror con el que tenía que vivir todos los días.

Entré a la fraternidad. Una de las chicas trató de saludarme animadamente, pero solo le dirigí una media sonrisa, ignorándola casi por completo y caminando directo a las escaleras que daban a las habitaciones. Tenía el corazón en la puta garganta y sentía que saldría desde mi boca en cualquier momento si no empezaba a hablar de lo que me preocupaba en el próximo minuto y medio. Más le valía a esa tonta estar en su habitación.

Empujé el pomo de la puerta y entré a su habitación, cerrando la puerta con un hechizo sencillo y lanzándole el periódico en la cama, mientras me llevaba las manos a la nuca y me sentaba a la orilla de su cama. Estaba sudando, y estaba muy seguro que no era simplemente por el calor de medio día en nuestra querida BK Valley.

-Winnie qué diablos vamos a hacer. Necesitamos largarnos de aquí, tenemos que... irnos a un lugar seguro. Tal vez no sea buena idea que permanezcamos en esta Unversidad, con ese puto sótano cerca de nosotros.

Estaba muy nervioso. Hasta ahora no me había percatado de ese detalle, pero resultaba que estaba mucho más nervioso que de costumbre, incluso más que aquellas escaramuzas con la bestia de las sombras o la otra bestia mucho más grande que había aparecido en el campus. Drogas... a buena hora las había dejado.

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Re: Dios odia a los pelirrojos

Mensaje por Winnie Lovecraft el Mar Mar 07, 2017 11:31 pm

En realidad no, no se había enterado de la noticia porque había despertado e inmediatamente se había puesto a terminar un trabajo que tenía que entregar esa misma tarde, en pijama y todo, sin saber que incluso había posibilidad de que cancelaran las clases ese día. Así que sí, estaba en su habitación y no había abierto la puerta a nadie, más que a Mr. P cuando había rascado su puerta para irse a dormir a una de sus almohadas.

Había visto que le había llegado un mensaje de Porpentina pero aún no lo había abierto sin pensar en que se tratara de algo grave. Cuando su hermano entró como una bala a su habitación se sobresaltó, contagiada de inmediato por la sensación que él portaba aunque no supiera exactamente a qué se debía. Se levantó de la silla de su escritorio y le pidió que se calmara para leer la noticia.

Su mente se bloqueó por un momento. No supo por qué pero la primera cosa que pensó fue en Charlie y en lo mal que lo debía estar pasando con el asunto de su madre. Pero supuso que comunicarse con él era mala idea porque según ella, él había dejado muy claro que no quería ni saber de su vida. Lo siguiente que pensó fue en si acaso Darius Wildenstein había hecho-o no hecho- algo para enojar a Wardwell como para que le hicieran eso a su esposa, o si la esposa había hecho algo para ofender a Darius.

Se dio una cachetada mental y enfocó la vista en Donnie, entendiendo por fin todo lo que decía. Se dio un segundo para aclarar su mente y revisó el mensaje de Porpentina, le contestó de inmediato.

-Escucha. Tranquilízate.

Le dijo a su hermano tomándolo de las mejillas, pero pronto se dio cuenta de que por primera vez no sabía qué decir, ni cómo resolver eso, ni cómo de verdad ayudarlo a que se tranquilizara.

-Tenemos que hablar con nuestros padres primero, e ir con mamá. ¿Está bien? Escucha, hemos estado seguros por años, eso no va a cambiar ahora porque un cuarteto de locos escapó de Broward.

Pero claro, ella misma no estaba convencida de lo que decía y seguramente él se daba cuenta.

-El lugar más seguro es aquí a menos que nos indiquen lo contrario. ¿Ya has hablado con alguno de nuestros padres?

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Re: Dios odia a los pelirrojos

Mensaje por Donnie Lovecraft el Miér Mar 08, 2017 12:15 am

Necesitaba poner en claro mis ideas. Tal vez el asunto no era tan grave como me lo estaba imaginando, después de todo, Winnie y yo teníamos poco o nada que ver con la revolución y con los malditos Venerables y su sótano sangriento. Quienes habían provocado su caída habían sido los revolucionarios, sus padres, los delta de hace veinte años, no ellos. Él y su hermana no eran más que un par de mocosos que iban al colegio y lidiaban con problemas menores. No tenían por qué verse inmiscuidos en nada de lo que quisieran hacer o deshacer los reos que acababan de salir de prisión.

No había visto el rostro de Winnie hasta que me tomó las mejillas con ambas manos y me hizo verle a los ojos, y entonces sí, mi corazón entró en pánico absoluto. Generalmente, lo que encontraba en los ojos de Winnie siempre era fuerza y una seguridad que era capaz de tranquilizarme hasta en los días más oscuros; pero ahora su mirada no proyectaba nada más que el mismo miedo que a me estaba acorralando. Eso logró descolocarme, pero traté de no desesperarme o entrar en pánico. Asentí un par de veces al escuchar su plan y me puse de pie, comenzando una caminata incansable de un lado al otro de la habitación.

-Vístete, iremos con mamá ahora mismo. No podemos esperar ni un día más- Puse una cara de circunstancias cuando dij que el lugar más seguro era la Universidad. Luego de los dos últimos incidentes, no sabía qué pensar al respecto. El campus estaba repleto de magos y brujas del más alto nivel, profesores y decanos con capacidades extraordinarias para manejar cualquier clase de problema. Y a pesar de ello, habían sido ellos mismos, no más que simples estudiantes, los que habían terminado por meter las manos al fuego.

-No. Un chico me facilitó el diario hace como diez minutos, este es el primer lugar al que vengo luego de eso. Winnie, tenemos que organizarnos de alguna forma. No sé lo que estoy diciendo, pero por algún motivo siento que no podemos ponernos en manos de las autoridades estudiantiles o gubernamentales. No sé tú, pero yo los veo bastante incompetentes para hacer nada al respecto. Para empezar, ¿Cómo coño pueden escapar cuatro tipos de una de las prisiones más seguras del mundo? No cariño... ellos no escaparon por cuenta propia. Algo está mal...

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Re: Dios odia a los pelirrojos

Mensaje por Winnie Lovecraft el Miér Mar 08, 2017 2:11 pm

Se dio cuenta de su error garrafal al ver que Donnie no cambiaba su cruda perspectiva del mundo en lo absoluto. Es decir, que no le estaba infundiendo ni un poquito de seguridad. Pero realmente no sabía cómo. Él no sabía lo de la visita de Porpentina a Wardwell porque en aquél entonces había estado encerrado en rehabilitación y ella no había considerado necesario decírselo después. Ahora se arrepentía, en especial porque no había sido porque quisiera ocultarle un secreto en específico, sino porque pensó que no le caería bien saber esas cosas cuando estaba tan delicado, y luego lo dejó pasar.

Asintió y sacó cualquier cosa de su clóset para quitarse la pijama y vestirse. Ni siquiera se pasó un cepillo por la cabeza, más que los dedos. Escuchaba a su hermano mientras luchaba por entrar en la camiseta de Delta que no estaba segura de si le había robado a Mike o a su prima. Se detuvo a mirarlo con su última pregunta y se mordió el labio inferior antes de buscar sus zapatos.

-¿Sabías que Wardwell controla la cárcel? Bueno, lo hace…él decide todo lo que pasa ahí, así que técnicamente esos tipos están fuera porque él los necesita fuera. No sé si las autoridades sepan lo que ocurre ahí adentro, no sé si papá lo sepa. Que me haya dejado verlo significa que realmente no le importa, que no tiene miedo, y eso es aterrador.

Le dijo con honestidad antes de terminar de amarrar las agujetas de sus tennis y acercarse a él. Le tomó las manos.

-Escucha hay algo que no te he dicho pero quiero que me prometas que va a quedar solo entre nosotros dos. Como siempre, ¿sí?

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Re: Dios odia a los pelirrojos

Mensaje por Adrien Morgan el Dom Mar 12, 2017 11:45 pm

Había sido el primero en enterarse, no del escape si no del atentado que hubo poco después, la muerte de Elena Wildenstein y el ataque hacia Antonella Blue, de hecho él estaba cubriendo el turno nocturno cuando llevaron a la segunda, herida gravemente, hacia Bridget Bishop. Había pasado varias horas actuando con las enfermeras y por lo menos dos especialistas en maldiciones para mantener a la mujer a penas con vida, luego del papeleo y las declaraciones, lo primero que le vino a la mente fue, por supuesto, buscar a sus hijos.

A la primera que contactó, por facilidad más que nada, fue a Adrianne. Sabía donde contactar a su hija rápidamente y ella fue quién le dijo que los gemelos estaban en la Universidad; había llamado al celular de Winnie pero no tuvo respuesta inmediata, y precisamente estaba llamando al celular de Donnie cuando se apareció en la Universidad, en el paseo de las fraternidades más específicamente.

Desafortunadamente su celular se apagó momentos después de que comenzara a sonar. Era la suerte tal vez, no había ni siquiera alcanzado a contactar a Marcellus, ni tampoco se imaginaba que en esos momentos él se encontraba en peligro.

Llegó a la fraternidad y la chica que le abrió la puerta lo vio con sorpresa, él nunca había estado en ese lugar, no en los últimos veinte años al menos. Simplemente pidió que buscaran a Winnie por él mientras que la chica lo hacía pasar al recibidor.

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Re: Dios odia a los pelirrojos

Mensaje por Donnie Lovecraft el Lun Mar 13, 2017 12:01 am


No sabía cuánto tiempo llevábamos ahí dentro, pero me sorprendió ver a Winnie ya sin la pijama y lista para cualquier cosa. No era buena idea detenerse a pensar en nada, pero aun así fui capaz de sentir un poco de fuerza al saber que mi hermana siempre estaba lista para todo, sin importar qué. Apenas si me percaté de que la camiseta que llevaba puesta era de los Delta, comentario que me guardaría para después.

-Había escuchado esas cosas de Wardwell, pero decidí pensar que solo eran cuentos para hacer que me comiera la avena. Pero ahora que lo mencionas, tiene todo el sentido del mundo. Es más, incluso apostaría que el muy cabrón no solo tiene el control de la prisión. Si es capaz de hacer eso, entonces su sombra bien podría estar detrás de cualquier puta institución mágica. Y aquí es donde debemos detenernos, o terminaremos conluyendo que los veinte años de gobierno revolucionario han estado también bajo su mano.-

Sonaba a exageración, pero no quería detenerme a indagar en ello. Todo estaba tomando dimensiones que nunca me había imaginado, de hecho, si le preguntaran a Winnie, diría que nunca antes me había visto tan preocupado por algo que no fuera alguna idiotez como qué calzado ponerme para la fiesta de fulanito o qué tan raro sería presentarse en la escuela completamente rapado. En realidad, había pocas cosas en la vida que me hubieran provocado un impacto significativo como lo que estaba sucediendo ahora mismo.

-No me asustes cielo, no se si la próxima noticia que me des me vaya a causar un ataque de histeria o un infarto al miocardio... o ambas- La última vez que Winnie me había ocultado algo importante había sido su incidente con Luca Pazzoli. En ese preciso instante, una chica abrió nuestra puerta para avisarnos que nuestro padre se encontraba en el vestíbulo de la fraternidad.

-Me lo dirás en el camino, vamos- No deseaba, de ninguna forma, restarle importancia a nada de loq ue Winnie estaba por contarme, pero que nuetro padre estuviera en ese lugar adquiría dimensiones todavía más graves. Si Adrien Morgan se había molestado en ir hasta ahí no era porque quisiera llevarnos a tomar un maldito helado. Tomé de la mano a mi hermana y salí con ella de la habitación para bajar las escaleras y encontrarnos con nuestro padre.

-Papá, por favor dime que ya los atraparon y estan encerrados en sus malditas celdas-

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Re: Dios odia a los pelirrojos

Mensaje por Winnie Lovecraft el Lun Mar 13, 2017 2:03 pm

-No sé si llegue a tanto. Quiero creer que mi papá se hubiera dado cuenta de ello, o sea, si hubiera llegado tan lejos, es un legeremago, ¿no? aunque no lo sé, Wardwell pudo haberle enseñado a cualquiera a esconder bien sus pensamientos en este caso. No sé…

Pasó saliva trabajosamente antes de abrir la boca para decirle lo que había pasado y todo lo demás. Él también debía cuidarse después de todo.

-Bueno, ¿ves las marcas que tenemos en la espalda? Sabemos que…

Se calló de golpe porque una tonta entró sin tocar. Por supuesto, eso solo se debía a que había decidido que Adrien era cien veces más importante que el sentido común de entrar a su habitación sin preguntar antes, con cero cautela. Apretó los labios y miró a su hermano.

-No lo creo, será después….

Ahora lo que le preocupaba era no dejar solo a Donnie y ya, no se separaría de él de ser preciso al menos hasta que pudiera decirle qué era lo que tenía que afrontar llegado el caso. Cuando bajaron las escaleras supo que no, que no estaban encerrados en sus malditas celdas. No solía leerle la mente a su padre –ni de chiste, nunca, jamás- pero la ansiedad la llevó a buscar la respuesta a eso antes de escucharla de sus labios.

-Estábamos pensando en ir a donde mi mamá ahora mismo.

Le dijo compartiéndole el plan inicial. Miró hacia la puerta como si esperara que su papá también apareciera, pero no. Lo primero que pensó fue que probablemente estaría muy ocupado en el congreso, lo obvio, no que estaría ahora mismo compartiendo su tiempo con otro loco.

-¿Crees que podamos hacer eso? También nos preocupa.

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Re: Dios odia a los pelirrojos

Mensaje por Adrien Morgan el Lun Mar 13, 2017 4:28 pm

Adrien no era una persona que perdiera los estribos facilmente, de hecho a pesar de las circunstancias, de lo que había visto esa noche y del temor de que algo le pasara a sus hijos, parecía plenamente íntegro e inmutable. No le dijo más a la chica que a la que mandó por Donnie y Winnie, no quería alarmar tampoco a los alumnos y además había entrado a la Universidad así nada más, sin hablar con la gárgola o algún rector. Estaba ahí en una visita rápida y lo que quería era simplemente poner a sus hijos a salvo.

Al primero que vio llegar con él fue a Donnie; podía ser que Adrien no fuera un hombre que demostrara facilmente sus emociones hacia sus hijos, pero podía saber cuando ellos estaban preocupados o angustiados, como era el caso en esos momentos. Él no era Marcellus que los reconfortaba o decía cosas desde el fondo de su corazón, él simplemente los trataba con la madurez que necesitaba de ellos en esos momentos y por eso no respondió el comentario de Donnie, ni siquiera hizo hincapié en que Winnie estaba entrando en su cabeza, podía saber cuando un legeremago lo hacía, tenía experiencia.

¿De quién fue la idea? ¿Quién fue el que pensó que ir a ver a su madre era lo mejor? .- Adrien estaba extraño, demasiado alerta, los veía como si no los conociera aun que eran sus hijos y literalmente él los había  traído al mundo, pero aquello estaba más allá de lo que sus hijos podían o no ver. Lo cierto era que en esos momentos él no podía confiar en sus ojos ni tampoco en lo que parecía racional, él sabía que clase de poder tenían las maldiciones de los Venerables.

Levantó la mirada y observó a una de las chicas que estaba ahí en la fraternidad, observándolos como si fuera un evento sumamente importante, así que lo primero que Adrien hizo fue sacar su varita y les tendió la mano a sus hijos para que hicieran una aparición en conjunto.

Vámonos de aquí.

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Re: Dios odia a los pelirrojos

Mensaje por Donnie Lovecraft el Lun Mar 13, 2017 8:56 pm

Winnie había comenzado con algo acerca de las marcas que teníamos en la espalda baja desde que habíamos nacido. Al principio no logré entenderlo, porque aquellas marcas, por muy raras que fueran, habían formado parte de mi vida lo suficiente como para volverse un tópico insignificante, pero la duda comenzaba a provocarme una comezón mental mientras bajábamos al encuentro de nuestro padre.

Adrien no respondió, lo que me hacía suponer que cualquier noticia que pudiera traer consigo no estaba en lo absoluto relacionada con la captura de aquellos sujetos. Pensarlo un segundo me hizo imaginar las peores cosas: aquellos desquiciados mentales estaban por ahí, completamente libres en el mundo, con el poder suficiente como para aparecerse en donde se les diera la puta gana y comenzar con lo que fuera que quisieran comenzar. Se me ocurría que el primer lugar que las autoridades debían resguardar era precisamente el sótano de Nu, pero no era quien para opinar al respecto.

-¿Sabes algo de ella? No me gusta la idea de saber que podría estar sola mientras se entera de todo esto- Me callé en el acto. Cualquier información que se pudiera filtrar al respecto podía llegar a manos de quién sabe quién, y no es que no confiara en la chica que estaba justo detrás de nosotros, pero nunca se sabía. En el momento en el que nuestro padre preguntó sobre quién había sido la idea de ir a verla, Winnie de inmediato me señaló como la traidora que era, a lo que respondí señalándola a ella... pero luego señalarme a mi. En todo caso, no entendía por qué podría ser un problema.

Pero Adrien no se detuvo en indagar más al respecto. En cuanto dio la orden, tomé la mano de Winnie y ambos caminamos hasta nuestro padre, quien en el acto realizó una aparición conjunta para aterrizar a unos buenos kilómetros de distancia, justo a la casa que mamá se había comprado en la playa y en donde vivía con el tío Joe desde hace un tiempo.

En cuanto aterrizamos, noté que la casa estaba demasiado silenciosa, más que de costumbre. Llamé a mi madre sin obtener respuesta y me aparecí en su habitación, encontrándola también vacía. Por supuesto, nosotros no podríamos saberlo, pero Joe Crawford, tras enterarse del escape de los magos oscuros, había tomado la decisión de “dar un paseo” con nuestra madre y llevársela (con todo y Pepe) a uno de los lugares que, incluso después de veinte años, seguían siendo seguros. Regresé a la estancia principal, en donde se encontraban Winnie y papá.

-No está en su habitación. ¿Es posible que el tío Joe se la haya llevado? ¿Por qué no nos avisaría? ¡Arrrgh! ¡Juro que voy a matar a ese viejo! - Noté que en la mesa de centro había una taza de té... con el líquido en su interior aun humeando. Era un hecho: debían haber partido hace nada de tiempo.

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Re: Dios odia a los pelirrojos

Mensaje por Winnie Lovecraft el Lun Mar 13, 2017 9:57 pm

La sensación de ansiedad que le creció en la boca del estómago justo cuando Donnie se le fue de la vista unos segundos para ir al cuarto de su madre a buscarla. Miró a Adrien en silencio como si quisiera anclarse a algo para no ir corriendo tras su hermano como si acaso necesitara tenerlo de la mano todo el tiempo a partir de ese instante o algo así. Miró a su alrededor nerviosa y cuando Donnie volvió sintió que le volvía el alma al cuerpo.

-¿Y si no fue él el que se la llevó?, ¿y si llegaron aquí antes?

El corazón le latía a toda velocidad y se tomó de la mano de Adrien por inercia. Para su mamá, irónicamente, sería la gloria poderse morir de una vez pues era lo que había esperado durante más de veinte años, pero no podía hacerlo y en cambio tendría que estar sometida a tortura o a saber.

Se le secó la boca y sintió que se mareaba. No estaba lista para ese tipo de cosas, justo como no había estado lista para lo ocurrido en el Consejo Escolar, no estaba consciente de sus propias habilidades, no era algo que hubiera puesto en práctica jamás. Y ciertamente, no tenía las armas que esas personas tenían. Habría querido no parecer asustada, pero lo estaba.

-¿Qué hacemos?

Esa Winifred que gozaba de hacer parecer que tenía siempre ideas brillantes y todo bajo control, estaba de pronto, fuera del mapa.

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Re: Dios odia a los pelirrojos

Mensaje por Adrien Morgan el Lun Mar 13, 2017 10:25 pm

A decir verdad Adrien en esos momentos no confiaba ni siquiera en su propia sombra, dudó inmediatamente de la chica que los observaba en la escalera y hasta llegó a pensar que Donnie no era Donnie si no simplemente alguien disfrazado de él con una de las maldiciones de los Venerables, sin embargo él conocía los alcances de esa maldición por que la dominaba completamente, se podían emular perfectamente las acciones de una persona, sin embargo había una dinámica entre Winnie y Donnie que no se podía igualar con ello, además estaba también la magia de los sellos que tenían, que al día de hoy seguía resonando con algunos de los tatuajes místicos que él tenía en el cuerpo aún después de los años.

Por eso se apareció con ellos sin decir más ahí afuera de la casa de Wilhelmina, sabía que Joe estaba con ella pero cuando encontraron nada más que silencio y vacío, él también se puso intranquilo.

Shh... guarden silencio. - Les dijo a ambos, su mirada recorrió las paredes y las habitaciones del lugar, nada, estaba realmente vacío.  Tomó la mano de Winnie y fue después de cinco segundos que nada sucedió que la atrajo a él y le besó la coronilla como si quisiera protegerla de algo invisible. Luego atrajo también a Donnie e hizo lo mismo, sentía que podía estar tranquilo por al menos cinco segundos ahora que estaban ahí.

Relajó un poco el cuerpo y los soltó. Adrien podía ser ese hombre que se mantenía firme y al pie durante momentos difíciles, pero el tiempo también había agotado esa voluntad que llevaba consigo desde que era joven, sacó un pañuelo del bolsillo de su pantalón y se lo llevó a la frente, luego volvió a guardarlo.

Estoy seguro que Joe se la llevó, de otra manera este lugar estaría hecho un caos, ¿Crees que alguno se iría sin pelear? Tal vez es mejor así, en momentos así no podemos confiar en nadie, cualquiera puede ser uno de ellos, lo se, yo conozco mejor que nadie es magia. Debemos ir a un lugar seguro, Donald quiero que trates de comunicarte con tu Adrianne y con Marcelus, Winifred quiero que entres en mi mente, necesito que veas algo....

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Re: Dios odia a los pelirrojos

Mensaje por Alston Wardwell el Lun Mar 13, 2017 10:42 pm


Tal y como el tío Auberon había dicho, teníamos que actuar todos juntos, como si fueramos un equipo. No recordaba cuándo había sido la última vez que tenía mi propia varita entre mis manos, mucho menos la última vez que había combatido lado a lado con los Venerables. Se sentía extraño: la madera de ébano rozando mis dedos, tal y como lo había soñado durante incontables noches, ahora finalmente la tenía jugueteando en mi mano diestra. A pesar de mis recuerdos, no era como un apéndice más de mi cuerpo, tal y como se había sentido alguna vez, era simplemente un trozo de madera al que me tenía que adaptar de nuevo, como si tuviese que empezar de cero.

Pero esa era la razón principal del porqué debíamos estar unidos. Uno a uno quizás no eramos lo que habíamos sido hace muchos años, pero en conjunto, no había forma alguna de fallar. Adrien Morgan era ilocalizable, pero no era necesario recurrir a la magia para atraparlo en su punto más vulnerable: bastaba con hacer unas pocas preguntas a la gente adecuada y simplemente esperar en el lugar adecuado. Nuestra liberación debía poner en alerta a más de uno, sobre todo a los traidores a la causa; así que simplemente se trataba de sumar dos más dos para adivinar que Morgan tratara de asegurarse que la perra de su amiga estaba a salvo. Y probablemente así lo fuera... por ahora.

En cuanto supimos que la presa estaba finalmente dentro de la casa, fui el primero en adelantarse, casi trotando y encorvándome, como un perro excitado que sabe exactamente en dónde puede encontrar su comida. Cuando estuvimos lo suficientemente cerca, conjuré un anti-aparición que impactó en toda la casa. A partir de ese momento, nadie podría entrar o salir de ese patético lugar por medio de las artes mágicas. Si querían salir, tendrían que hacerlo caminando... o arrastrándose como gusanos.

-Shhh- Les dije a los demás, escuchando la voz de Adrien Morgan, dando instrucciones a... oh sorpresa, no solo él estaba presente, sino también ese par de gemelos que había adoptado junto a los Lovecraft. El asunto se ponía mejor a cada segundo, y saboreé esos escasos segundos hasta que finalmente, le di una fuerte patada a la puerta hasta que se abrió de par en par.

-¡Ooooh no papi!, no creo que tengamos tiempo para escabullirnos en nuestras mentes- Solté, mientras una carcajada horrible se me salía de la garganta y me escabullía en la estancia, con la varita bien en alto apuntándole al bastardo traidor que teníamos que matar así fuera nuestra última obra en la vida.

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Re: Dios odia a los pelirrojos

Mensaje por Odelia Baker el Lun Mar 13, 2017 11:10 pm

Estar libre se sentía bien, pero el mundo a su alrededor había cambiado demasiado que no lograba ajustarse correctamente a nada de lo que pasaba frente a ella. Tenía que esforzarse por encajar, como una pieza de rompecabezas, poco a poco y encontrando el lugar exacto donde debía estar. La muerte de la mujer de Darius fue un comienzo, una vez que trabajaron como unidad las cosas volvían a su lugar, aun que esas dos mujeres no significaban lo mismo que podían haber significado Darius Wildenstein o Adrien Morgan, pero eso serviría para que alguno de los dos cometiera un error y era ahí donde iban a terminarlos.

¿Quién iba a decir que Adrien Morgan sería el primero? Ella al menos no lo veía venir.  Alston se había encargado de encontrar el lugar donde Wilhelmina estaba viviendo, la verdad no había sido dificil ya que era una figura pública, una salvadora y todo lo demás.  Llegaron a la casa que les habían indicado unas fuentes que ella desconocía y permanecieron ahí, ocultos hasta el momento en que lo vieron entrar al lugar y entonces fue momento de actuar.

Ella no se apresuró como Alston lo hubiera hecho, su andar era sereno, no quería llamar la atención de entrometidos que pasaran por ahí. Se quedó atrás de todos hasta que Alston entró al lugar y cuando vio a Adrien Morgan directamente por primera vez en más de veinte años, sinceramente no lo reconoció, pero sabía que era él, estaba ahí ese maldito traidor.

No lastimen a los chicos - La voz de Odelia parecía más un recordatorio que una orden, ellos sabían las razones, desafortunadamente los chicos habían estado en el momento equivocado y con la persona equivocada. Ella también alzó su varita pero contrario a Alston, lo primero que hizo fue lanzarle un desmaius a @Donnie Lovecraft para quitarlo de su camino.

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Re: Dios odia a los pelirrojos

Mensaje por Winnie Lovecraft el Mar Mar 14, 2017 6:36 pm

Asintió porque la deducción de su padre respecto a que el lugar estaba intacto y por ende eso significaba menos posibilidades de peligro era hasta obvia. Y sí, debían moverse a un lugar seguro porque al fin y al cabo, ese sitio jamás había estado protegido más que con lo básico. Luego lo miró con los ojos entornados cuando le dio ese expreso permiso de que entrara en su mente, pero no se lo pensó demasiado. Asintió como militar y lo hizo, sin más, suavemente, sin buscar de más, específicamente lo que él quería mostrarle.

Estaba en ello cuando una voz llena de burla cruzó la estancia y el golpe de la puerta derribada la hizo tener un sobresalto. Lo miró mientras cruzaba el lugar, a Alston, y fue horrible. Lo había visto en las imágenes del periódico que Donnie le había pasado pero ahora que estaba frente a frente con él le pareció, por un segundo, que estaba frente a la figura de su propio hermano, dentro de unos años, si acaso lo hubieran dejado consumirse por las drogas o algo así.

Luego aparecieron los demás. Su primer instinto, además de salir de forma brusca de la mente de Adrien, fue protegerlos y más nada.

-Protego Horribilis.

Ni siquiera estaba segura de qué esperar, de si ese hechizo funcionaría con ese tipo de maldiciones. Jaló a su hermano aún más cerca de ellos para desviarlo del hechizos de Odelia aunque sentía que no podían estar más juntos de por sí.

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Re: Dios odia a los pelirrojos

Mensaje por Donnie Lovecraft el Mar Mar 14, 2017 10:29 pm

No lo había pensado tan rápidamente como mi padre, y sentí un gran alivio al encontrarle toda la lógica al hecho de que en el lugar no había un solo rastro de lucha. Bien se podría pensar en una especie de trampa, pero era demasiado rebuscado. En cuanto me dio la orden, saqué el movil del bolsillo derecho y comencé a textear, no a nuestra hermana mayor o a papá Marcellus, sino al tío Joe. Por alguna razón, estaba completamente seguro de que irían a por mamá antes que nadie, así que necesitaba asegurarme de que Crawford la hubiera llevado a un lugar seguro. Y justo cuando mandé el mensaje, la puerta principal se abrió de par en par.

Me tomó completamente por sorpresa, tan así que me sentí como un estúpido por tener un celular en la mano en lugar de mi varita. El tipo que acababa de entrar era Alston Wardwell, seguido por otros tres cuyos rostros coincidian perfectamente con los de la noticia del escape. De inmediato entré en pánico al pensar que, en efecto, habíamos caído en una trampa, que estos tipos habían estado aquí antes y que habían capturado a mamá para luego montar el escenario pulcro que nos habíamos encontrado.

-¿Por qué no se van al puto infierno de donde vinieron?- Sentí el jalón de mi hermana y su intento de conjuración. Al no tener la varita en mano, solo alcancé a levantar la palma derecha y tratar de lanzar la enorme mesa de centro de mamá hacia la propia Baker. Si de algo iba a servir la habilidad de conjurar sin varita, tenía que ser ahora.

-¡Depulso!-

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Re: Dios odia a los pelirrojos

Mensaje por Adrien Morgan el Miér Mar 15, 2017 5:22 pm

La idea con dejar que Winnie entrara en su mente era mostrarle principalmente que las maldiciones tenían un contra hechizo, aun que lo único que alcanzó a mostrarle fue la imagen del castillo de Brigantia y el nodo mágico que se presentó frente a ellos como un árbol cuando la puerta se abrió de pronto y la imagen se borró de su cabeza también.

Adrien observó a Alston con la mirada entornada, tenía la varita en mano así que apretó la madera con fuerza. Obviamente iban a ir por él, tenía que haberlo sabido y más aún, presentándose en casa de Wilhelmina así, había sido un idiota confiado y ahora ahí estaban las consecuencias. Su mente estaba trabajando rápido para idear la manera de sacar a sus hijos de ahí, era lo más importante en esos momentos.

La mirada de Adrien se oscureció cuando Alston les habló y más cuando escuchó las indicaciones de la otra chica, sonrió de manera sarcástica, como si adivinara lo que ellos estaban pensando.

La cárcel no agotó tu sentido del humor... me alegra. - Fue todo lo que dijo antes de lanzarle la maldición de la bestia directamente a él.

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Re: Dios odia a los pelirrojos

Mensaje por Rectoría el Miér Mar 15, 2017 5:44 pm

La primera en reaccionar es Winnie Lovecraft, quien con mucho esfuerzo logra hacer una conjuración completa para que la barrera protectora funcione en los tres. Una vez activada, incluso brilla un poco. Sin embargo, jamás ha sido medida con maldiciones de la aquella calaña y su resistencia está a prueba.

Odelia conjura a la perfección el sencillo Desmaius, como si jamás hubiera olvidado lo que es tener su varita en las manos, pero este choca con la barrera de Winnie.

Donnie, por su parte, conjura muy bien su hechizo, de forma impecable, pero Odelia se quita del camino antes de que la mesa y el té hirviendo den contra ella. Adrien Morgan, por su parte, también logra una conjuración notable pero no alcanza a impactar en el joven Wardwell y en cambio, termina rajando una de las paredes a la espalda del prófugo.

Alexander Wardwell y Ayumi Aterberry se unen de inmediato a la batalla, varitas en alto, dispuestos a actuar. El primero realizará un ataque sobre Adrien, la segunda se encargará de intentar inmovilizar a los gemelos.


Adrien Morgan – 33 pvs
Winnie Lovecraft – 33 pvs
Donnie Lovecraft – 18 pvs
Alexander Bloodworth – 30 pvs
Ayumi Aterberry – 27 pvs
Alston Wardwell – 27 pvs
Odelia Baker – 27 pvs

En caso de que Ayumi y Alexander no posteen, Rectoría hará sus acciones respetando el nivel correspondiente.

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Re: Dios odia a los pelirrojos

Mensaje por Alston Wardwell el Miér Mar 15, 2017 10:15 pm

Claro claro, no lastimar a los chicos. La voz de Odelia me recordó que una de las órdenes del tío Auberon era, de momento, mantenerlos con vida. Si por mi fuera, esos perros miserables morirían calcinados ahí mismo, encima del cadaver de su padre suplente, pero no sabíamos si eran o no necesarios para la causa.

Odelia atacó primero y luego el chico pelirrojo lanzó la mesa por los aires en dirección a Baker. Lancé una carcajada al verla evadir aquel ataque tan ingenioso del casi-adolescente aquel. Luego de eso, sentí la mismísima magia de los Venerables rozar mi piel y pasar de largo apenas por centímetros, hasta impactarse en la pared que justo tenía detrás. Miré hacia el destino del ataque y reconocí de inmediato la maldición de la bestia, a lo que respondí abriendo mucho la boca, auténticamente impresionado, divertido y muy asustado. Luego de eso, no pude evitar reir nerviosamente.

-¡Mira lo que haces, grandísimo idiota! ¡Casi me destripas!- En seguida, levanté la varita hacia el objetivo principal: Adrien Morgan. Que los chiquillos hicieran lo les diera su maldita gana, no iban a lograr evitar, de ninguna forma, que su asqueroso padre ardiera desde dentro. Solo unos pocos merecían la maldición del fuego interno, y Morgan era uno de ellos.

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Re: Dios odia a los pelirrojos

Mensaje por Odelia Baker el Miér Mar 15, 2017 10:36 pm

Tal vez Alstor no se había dado cuenta o Ayumi o Alexander, pero ella si lo notó y sus ojos se abrieron con un brillo especial de sorpresa cuando el chico pelirrojo, el hijo de Mina Schweinsteiger, había hecho magia sin varita.

Ella había conocido en su generación a pocos prodigios en la magia que pudieran lograrlo con tal soltura, muchos los consideraban salvajes por usar métodos tan rudimentarios, ella los consideraba como un regalo, algo que no se veía todos los días y que definitivamente tenía potencial, no tenía idea de que su hermana, la melliza ahí con él, tuviera la misma magia, pero ahora le sonaba un poco lo que Auberon les había dicho.

Aun así logró esquivar la puerta pero no se veía alterada, tenía el sentimiento de la batalla en sus venas e iba a pealear hasta el final de ser necesario. Tal vez lo único que la hizo retroceder un poco fue la maldición, la magia del sótano que los había cobijado y acompañado durante muchos años, que ahora iba dirigida hacia Alstor quién afortunadamente también lo pudo esquivar.

Odelia vio las sombras escapar de los garrazos en las paredes y sin importar el hechizo que la pelirroja había hecho, soltó un grito mostrando sus dientes como si de una fiera se tratara y lanzó hacia Adrien Morgan la maldición del desollado, una que él conocía perfectamente.

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Re: Dios odia a los pelirrojos

Mensaje por Donnie Lovecraft el Miér Mar 15, 2017 11:32 pm

La mesa voló por los aires, pero a Baker le bastó con moverse, apenas un poco, para eludir el mueble casi como si no le hubiera lanzado una mierda, para luego contraatacar con un simple desmaius que me habría dejado enteramente inconsciente; pero una barrera mágica evitó que la bruja lograra impactar su hechizo. Se trataba de mi hermana, siempre se trataba de ella.

No tenía tiempo para mirarla a los ojos, ni para ninguna otra cosa engeneral, pero había sido capaz de escuchar la orden de Baker de no lastimarnos ni a Winnie ni a mi, lo cual no tenía ni el más mínimo sentido a menos que tuvieran intenciones de secuestrarnos con vida y atraer a mi madre de esa forma. Fue lo único que se me ocurrió, y me exaspero la idea de pensar que, quizás, con el tío Joe y papá Marcellus presentes, sería muy posible contrarrestar a estos hijos de puta, todos en conjunto. Pero estábamos solos...

Entré en completa desesperación. Si no estaban ahí por mamá y ni siquiera les importaba lo mucho o poco que nosotros pudieramos estorbarles, entonces la respuesta era mucho más evidente: estaban ahí para matar a nuestro padre, el solo hecho de pensar en ello me hizo perder el control d emí mismo. No...esos infelices no me lo iban a quitar así nada más.

-¡Incendio!- ¿La idea? Bastante básica: crear una barrera de fuego entre ellos y nosotros. Si era posible darnos un respiro con ello, también era posible correr en dirección contraria y salir por una maldita ventana.

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Re: Dios odia a los pelirrojos

Mensaje por Ayumi Aterberry el Jue Mar 16, 2017 1:02 pm

Un objetivo, uno simple y sencillo: acabar con Adrien Morgan.

Saborear la libertad luego de muchísimos años encerrada le supieron extraños, como si fuese ajena al mundo al que ahora se reintegraba, como si este la expulsara con fuerza.

Respiró profundamente cerrando los ojos, enfocándose en el maldito rostro de Adrien Morgan. Luego se apareció junto a los otros en aquella casona. Una retorcida sonrisa apareció en su rostro y levantó la varita. El contacto de la madera con su piel la llenó de emoción y la magia trajo nuevos bríos a su marchitada alma. Cómo era de esperarse de una rata como Morgan, no estaba solo. Sus hijos adoptivos se encontraban con él. Y no iban a ser un estorbo.

Odelia puntualizó el no dañar a los chicos y no lo harían, al único que harían sufrir era a su pomposo y ridículo padre.
-"Incarcero" - conjuró hacia Winnie para retenerla. El flujo de magia en ese lugar era impresionante. Pero no sabía exactamente de dónde provenía. Necesitaba desempolvar sus habilidades, dejar que la magia de la secta la recorriera para volver a sentirse completa de nuevo.

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Re: Dios odia a los pelirrojos

Mensaje por Winnie Lovecraft el Vie Mar 17, 2017 1:44 pm

Eran muchos y no tenía tiempo de pensar en cosas técnicas, por ejemplo, si llevaban mucho tiempo en la cárcel sin practicar hechizos, o si quizá aunque los superaran en número pudieran pensar en una estrategia para ganar. Aquella era una de esas situaciones en donde importaba más tener una mente rápida y no una precisamente analítica.

Lo que estaba clarísimo para ella, era que estaban ahí por Adrien. Y aunque no entendía las maldiciones que salían de ellos –ni de su propio padre hacía un momento- y no las conocía más que por los libros en donde ni siquiera venían detalladas, estaba claro que aquellas personas iban a matar y sintió un miedo aún más grande del que había sentido en el consejo escolar. Un miedo palpable que la hacía quererse echar encima de su padre para protegerlo a toda costa aunque al mismo tiempo quisiera también proteger a su gemelo incluso del más inocente Incarcero.

No tenía tiempo para asimilar lo poco que Adrien le había dejado ver en su mente, ni sabía qué era lo que significaba. Ahora todo estaba sujeto a segundos de diferencia. No sabía a quién atacar, no sabía qué hacer y tenía el presentimiento de que aquella barrera no iba a aguantar tantos ataques a la vez.

Ante el ataque de Aterberry supo que si ella quedaba inmovilizada no podría hacer un carajo de lo que pretendía en cuanto a ayudar a su padre y su hermano así que esa era su primera acción: protegerse de quedar inmovilizada como una inútil. Así que apuntó hacia ella.

-Depulso.

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Re: Dios odia a los pelirrojos

Mensaje por Adrien Morgan el Vie Mar 17, 2017 4:35 pm

Tenía que aceptarlo, lanzar esa maldición había sido dificil. Los venerables en la cárcel no eran los únicos que no practicaban esa magia hace décadas, Adrien tampoco lo había hecho, por eso estaba fuera de practica y aun que podía haber lanzado cualquier otro hechizo con ellos sabía que no había oportunidad. No le preocupaba mucho si moría, lo que le preocupaba era dejar al mundo, a sus hijos, sin esperanza, sin las armas para que pudieran defenderse de lo que estaba comenzando.

Por eso no se podía rendir... vio como sus hijos se protegían y después, nuevamente, dio un paso al frente para conjurar hacia los Venerables, aun que en esta ocasión fue algo diferente a una maldición del sótano, al ver como Alstor comenzaba a conjurar la maldición de las llamas, él en cambio comenzó a conjurar el contra hechizo, con movimientos muy parecidos pero invirtiendo el sentido de los mismos.

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Re: Dios odia a los pelirrojos

Mensaje por Rectoría el Lun Mar 20, 2017 11:35 am

Haciendo gala de unos reflejos que no perdió en la cárcel en todas esas peleas y actos animales que cometió dentro de la misma, a pesar de haber carecido de varita, Alston es el primero en atacar con una velocidad alarmante. Su conjuración es muy buena y pronto Adrien comienza a sentir los estragos de la maldición dentro de su cuerpo, un fuego intenso que comienza a devorarlo por dentro (-8 pvs), después de que Alston lograra romper la barrera de Winnie Lovecraft.

Con mucho esfuerzo, Adrien comienza a conjurar la contramaldición, pero Odelia Aterberry lo interrumpe con la maldición del desollado, y Adrien comienza a perder la piel de su palma izquierda lentamente (-1 pvs y -5 en conjuración en el siguiente turno), empezando por la punta de sus dedos, lo que lo desconcentra de su conjuración. Aquello parece volver la tortura del fuego interno más lenta y no tan veloz en efectividad, pero quizá por ello más desquiciante.

Mientras la piel se desprende lentamente de los dedos del sanador, Alexander conjura los zarcillos de corrupción. Si bien su conjuración no es tan portentosa, es suficiente para conjurar un zarcillo que levanta a Adrien del suelo cerca de 30 centímetros (-2 pvs).

Ayumi Aterberry intenta detener a Winnie Lovecraft, aprovechando la falta de barrera. Ambas conjuran con inusitada dificultad y los hechizos luchan en el aire hasta que el depulso de Lovecraft saca volando a Ayumi con fuerza, haciéndola chocar con los cristales de la casa. Ayumi aterriza en el patio de afuera, un piso más abajo, inconsciente.

Donnie Lovecraft, en un intento por salvar a su padre, conjura muy apenas un incendio que crea una barrera entre ellos y los venerables jóvenes que quedan. Las llamas intempestivas hacen que Odelia pierda la concentración por lo que el desollamiento se detiene cuando está por llegar a la muñeca izquierda de Adrien. El zarcillo lo mantiene en el aire. El fuego interno está llegando cada vez más lejos. Adrien comienza a perder el conocimiento y la vida, ligeramente colgado del suelo, con la sangre cayendo al piso y un olor a chamuscado inconfundible (-8 pvs y contando cada 5 segundos efectivos).

__

Adrien Morgan – 14 pvs [con maldición del fuego interno consumiendo por dentro, un zarcillo levantándolo del piso, -10 de conjuración en el siguiente turno por combinación de maldiciones]
Winnie Lovecraft – 33 pvs
Donnie Lovecraft – 18 pvs
Alexander Bloodworth – 30 pvs
Ayumi Aterberry – 27 pvs [inconsciente y con contusiones por caída de altura]
Alston Wardwell – 27 pvs
Odelia Baker – 27 pvs

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Re: Dios odia a los pelirrojos

Mensaje por Adrien Morgan el Lun Mar 20, 2017 9:07 pm

Sabía que esa situación era complicada y estaba perfectamente consciente de que podía morir si no actuaba bien y rápido; no le preocupaba su muerte, había logrado hacer las pases con ello hacia muchos años atrás, lo que más le preocupaba en esos momentos eran sus hijos, que no los lastimaran en ningún sentido.  Escuchó lo que Odelia les dijo y entonces él también lo comprendió, era por él, iban por él; no le costaba mucho saber la razón, además de la traición sabía que en esos momentos él era la única persona que conocía los contra hechizos y que estaba, de cierta manera, lucido para pasar ese conocimiento.... pero no lo había hecho.

Los hechizos llegaron más rápido de lo que él se lo imaginó, no alcanzó a reaccionar a las segundas maldiciones pero con la primera sabía que su vida estaba a punto de terminar. Trató de permanecer firme cuando las llamas internas comenzaron a carcomerle la piel pero fue cuando la maldición del desollado lo atacó que cayó de rodillas al suelo en un grito de dolor que jamás hubiera deseado volviera a salir de su garganta. Pero ahí no terminaba todo, para cuando el zarcillo lo atravesó, el ya estaba a punto de caer inconsciente, con un hilo de sangre saliendole por la boca y la mirada perdida, sentía que la conciencia lo había abandonado completamente en esos momentos.

Tuvo un momento de respiro cuando la última maldición hizo que la piel dejara de desprenderse de él y lo mantenía colgando a  centímetros del suelo, Adrien levantó la mano en la cual se podía ver su músculo y piel en carne viva,  la alzó hacia Winnie como si quisiera alcanzarla aun que su visión estaba ya casi nublada y su cuerpo con los espasmos de quién está al borde de la muerte.

Siempre serás mi hija....  huye... salva a Donnie... - No había dejado caer su varita así que a pesar del dolor levantó su cuerpo, con todo y el zarcillo atravesándolo y trató de conjurar hacia Odelia.- QUÉ ESPERAN? LÁRGUENSE DE AQUÍ..... AVADA KEDAVRA.

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