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Goodbye Horses

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Goodbye Horses

Mensaje por Kirk Lewis el Sáb Ago 20, 2016 7:08 pm

¿Han jugado D&D alguna vez? Ajá sí, ese juego en dónde pretendes ser un bárbaro, un clérigo o un caballero en búsqueda de épicas aventuras, bueno, así me sentí cuando la cosa esa emergió de las fauces del infierno aquel día en el consejo. No era como 3era edición ni como 4ta, yo la sentía más como Pathfinder en dónde ya se incluye un nuevo y mejorado bestiario. Me sentía con el cabello hasta el hombro, rizadísimo, con perfectos abdominales, con los bíceps del tamaño de mi cabeza, mi escultural y bien formado cuerpo sudoroso y cubierto de sangre junto con una grandiosa espada bastarda en mis manos cargaban, imagen que proyectaba era una versión paliducha, canadiense y judía de Krull el conquistador o Conan el bárbaro.

La situación fue que, luego de recuperarme (porque la criatura casi me abre como jamón de un manotazo) mi jefe inmediato comenzó a cuestionarse -y cuestionarnos- ese hecho. Recuerdo que su voz retumbó por toda la oficina, logrando que temblara el cuarto... esta bien exageraba pero estaba muy cerca de la verdad. Se encontraba sumamente molesto y exigía respuestas. Respuestas que aún no podíamos darle. Se suponía que nuestro trabajo era mantener a esa infernal criatura dentro de dónde estuviera, procurando que los sellos aplicados en los vestigios del sótano de los Venerables fueran lo suficientemene poderosos para que no representara ningún peligro para los alumnos. Fracasamos...fracasé y la culpa era muy grande.

Murieron muchos alumnos y no podía quitarme de la mente los rostros humedecidos en lágrimas y sangre, los gritos de horror al sentirse amenazados por algo que iba más allá de nuestra imaginación. Yo jamás me había enfrentado a una cosa como esa y todo mi vasto conocimiento en bestias era una ridiculez comparada con esto. los refuerzos se habían tardado más de lo debido, todo apuntaba a que fueron manipulados los sellos pero ¿cómo estar seguro de ello? Significaba dudar de la ética de mis compañeros, desconfiar completamente y poner en tela de juicio el juramento que hicimos, de proteger al débil y defender la justicia. Yo aún me rehusaba a creerlo pero como todo en esta vida, era muy probable que así fuera.

Por otro lado, durante mi recuperación sentí la imperiosa necesidad de entablar una conversación con Auberon Wardwell. Sentía ese impulso desde lo más hondo de mí y ninguno de los mil porros que fumé pudieron arrebatarme esa sensación. Entendía que para que eso terminara, mi deber era ir a verlo. El tipo imponía, por todo lo que hizo y las leyendas urbanas sobre él, pero yo tenía convicción y aunque muriera de miedo (porque solo un tonto no le teme a Wardwell) iría. Abusando de la placa, moví algunas influencias y pedí una cita con él. Según el protocolo, no recibía visitas de nadie pero esto era demasiado importante, tuve que pedir algunos favores pero al fin se me otorgó la entrevista.

Eran las 10am exactamente y ya me encontraba sentado frente a su celda. Solo estaba esperando a que llegara el guardia y me pudiera abrir para comenzar. No voy a mentirles, estaba muerto de miedo pero todo estaba en la actitud. Reduciría mis bromas al mínimo y trataría de mantenerme tranquilo.

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Re: Goodbye Horses

Mensaje por Auberon Wardwell el Sáb Ago 20, 2016 8:55 pm

Sabía perfectamente quién y bajo qué circunstancias portaba su maldición ahora. Lo que no sabía, era lo que podría encontrar en sus mentes y qué tan difícil sería cumplir sus objetivos o si acaso servirían de algo en lo absoluto. Ahí radicaba la sorpresa y la posibilidad. No siempre podía tener todo bajo control.

Cuando en Broward le avisaron que Kirk Lewis había pedido verlo y había arreglado una visita, sintió que por fin las cosas empezaban a tomar forma. Sabía todo respecto al destino de la bestia. Sabía que eso había ocasionado tres cosas: a personas con la necesidad de verlo, el alboroto de los fantasmas de las fraternidades y también poner más en alerta a los Rastreadores que habían logrado ubicar grandes fluctuaciones de magia en zonas inaccesibles y aparentemente vacías en el mapa, cerca de Key West. Ahora estaban dirigiendo sus esfuerzos a encontrar el mítico BK Valley.

La regla general era que Auberon Wardwell no podía recibir visitas de nadie al ser considerado el prisionero más peligroso de Broward. Sin embargo, en realidad el sistema no era el que mandaba y Wardwell recibía visitas, aunque solo las que él quería y consideraba relevantes, y absolutamente nada salía de los muros de una prisión que él ya controlaba al cien por ciento. Su red se extendía incluso fuera de ella, en el Congreso, firme, sin que nadie la notara aún. Y seguía bajo los cimientos de esa universidad que en algún momento le había pertenecido, tanto como el país entero le había pertenecido. Pero aún no estaba lo suficientemente fuerte, así que él era paciente.

Su celda era una habitación de tamaño mediano, aunque no era ahí donde pasaba la mayor parte de su tiempo a pesar de que, según los informes oficiales, pasara ahí día y noche, supuestamente con solo veinte minutos al día para salir al patio. Contaba con una mesa y un par de sillas, y una cama de apariencia austera. Y con las visitas que recibía daba exactamente esa impresión. Cuando abrieron la celda todo parecía muy formal, muy correcto, con él de pie al fondo, encadenado de las manos con lazos mágicos aparentemente irrompibles de un brillante blanco. Le habían quitado la varita a Lewis al principio, por seguridad.

-Kirk Lewis, auror del Departamento de Seguridad Mágica.-Corroboró un guardia a otro, que hizo anotaciones con una vuelapluma antes de retirarse. Auberon miraba fijamente al auror frente a él, con una expresión indescifrable.

-La duración de la visita será solo de treinta minutos, máximo. Estará todo el tiempo custodiado por cuatro guardias, situados en cada esquina de la habitación estratégicamente. Los lazos mágicos impiden cualquier acción mágica del prisionero. No podrá acercarse a tocarlo, abrazarlo o cualquier otro intercambio físico. Pasados los treinta minutos será escoltado fuera de la celda. La celda permanecerá cerrada en todo momento por seguridad.

Dicho eso, la celda se cerró tras Lewis, y los guardias se colocaron en las posiciones prometidas.

-No tienes que estar asustado de mi. Como verás estoy muy bien controlado. ¿Quieres sentarte?

Le habló por fin con su voz profunda y afectada, con la sonrisa de quien lo sabe todo. Quizá era raro que clamaran que los lazos eran mágicos, pero que su legeremancia no pareciera haber sido afectada en lo absoluto. Y en el país aún no existía legeremago más poderoso que él.

-Me han contado que perteneces al ala conservadora de la política, la que cree que las políticas de Reginald Langley son adecuadas.

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Re: Goodbye Horses

Mensaje por Kirk Lewis el Miér Ago 24, 2016 4:31 pm

Lo veía ahí, al fondo de la celda y sentí un escalofrío terrible recorrerme por la espalda. Estaba frente al mago más poderoso de toda la nación, nadie sabía a ciencia cierta sus alcances y aunque Broward lo había mantenido dentro de sus muros por más de veinte años, en lo personal no me daba ningún consuelo. Es decir, estaba perfectamente asegurado, con guardias vigilando segundo a segundo, sin separar la vista de los lazos que lo mantenían atado.

¿Vieron "El silencio de los inocentes"? Bueno, yo me estaba sintiendo exactamente como Clarise Starling y veía en mi mente a los penetrantes ojos de Auberon Wardwell clavarse en los míos a través de las gafas. Carraspeé mientras escuchaba con atención las instrucciones del guardia encargado. No era la primera vez que tenía una entrevista así pero solo visité criminales de poca monta así que era un mundo de diferencia. Aún con toda la seguridad, me sentía desprotegido sin mi varita pero debía confiar en que esa visita no duraría más de treinta minutos. Me mantuve en silencio y me senté frente a él, tratando de parecer lo menos ansioso posible.

- Así es, señor. No existen mejores formas de mantener la seguridad que estas.-

Dije con aplomo. Luego me arrepentí. Ya estaba visto que no eran precisamente las mejores pero al carecer de opciones, no había más remedio que instar estrictamente a su seguimiento. Además, los nomajs tenían maneras mucho más eficaces de dar con nosotros y sucesos como la bestia saliendo de la nada sería como miel para abejas.

Y hablando de eso....

- La bestia...¿Cómo salió? ¿De dónde proviene? -

Tal vez no estaba en posición de preguntar, no! Claro que sí, yo era el auror y él, el reo. Debía responder a mis preguntas, para eso era esa entrevista ¿No?

Necesitaba saber de donde venía aquella cosa, para evitar que algo así volviera a ocurrir en el futuro. Lo que ocurrió en el huracán alborotó y alteró el flujo de magia en el sótano. Y al nosotros intentar remover esos vestigios, desencadenamos una reacción mágica fuera de nuestro propio alcance. También estaba la posibilidad de, cómo he dicho antes, que los sellos hayan sido descaradamente manipulados pero ¿Para qué? ¿Con qué objeto? Para responder a esas interrogantes en mi cabeza era que estaba en presencia de Auberon Wardwelm.

- Lo del consejo...supongo que no importa que esté aislado todo el tiempo, seguro recibe su periódico diario.-

Y ahí estaba yo, siendo un estúpido sin motivo alguno. Tragué saliva lo miré como si no hubiera dicho nada.

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Re: Goodbye Horses

Mensaje por Auberon Wardwell el Jue Ago 25, 2016 8:06 pm

-Claro que existen, siempre han existido, yo mismo las puse a prueba hace años. No solo, por supuesto, en aquél entonces el grupo era numeroso y poderoso, podíamos mantener a raya a los rastreadores sin que ningún mago tuviera que sufrir las consecuencias.

Le dijo en el acto, dándole a entender lo obvio. Todo mundo pensaba que la revolución le había hecho un bien al país, pero no era así. Lo cierto era que ahora tenían un gobierno realmente democrático y prácticamente incorruptible, Langley era un buen tipo, pero no todos los buenos tipos estaban dispuestos a ensuciarse las manos por el bien de un país, solo ellos, los Venerables, habían amado lo suficiente a Norteamérica como para hacer todo por ella. Solo ellos habían mantenido un régimen adecuado. Ningún mago había tenido que esconderse de los nomaj hacía veinte años, no por ideas falsas de supremacía, como en Europa, sino por simple adecuado manejo de la crisis.

Entornó los ojos cuando le preguntó sobre la bestia. No parecía confundido, ni tampoco reacio a hablar. Dibujó una sonrisa a medias y se echó hacia atrás en el asiento un par de segundos como si estuviera meditando la respuesta antes de decir algo definitivo. Escudriñó la mente de Kirk de nuevo, notando su nerviosismo, las escenas aisladas de aquella tarde.

-¿Realmente crees que el departamento de seguridad mágica pudo haber desencadenado una reacción mágica de ese calibre sin querer? Entre ustedes hay gente que está dispuesta a todo por un poco de poder. Lo que ocurre desde ese lugar no es accidente, obedece a ciertos parámetros, ciertos toques.

Porque no había nada para desmantelar sistemas como generar dudas internas, y eso era justo lo que estaba haciendo con Lewis en ese momento. ¿Qué quedaba? Interrogar, investigar, hostigar. Los traidores no podrían seguir trabajando en el departamento, ni en ningún sitio, cuando mucho serían enviados a Broward a cumplir una condena fuerte, lo que generaría dudas, familias resentidas, la posibilidad de que el gobierno no fuera lo que había prometido.

-La bestia proviene de todos nosotros, es todos nosotros, lo peor de lo que tenemos dentro. ¿Están seguros tú y tu buen presidente del congreso que las personas que trabajan con ustedes son de absoluta confianza?.

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Re: Goodbye Horses

Mensaje por Kirk Lewis el Miér Sep 07, 2016 11:34 pm

Tenía razón.

Toda la maldita razón.

Según lo que sabía, cuando aquella demoníaca secta estaba a cargo, las bajas de magos a causa de los rastreadores eran mínimas, mantenían segura a toda la sociedad, a un costo que no todos se atrevían a pagar. Quizá por eso eran demasiado peligrosos, porque podían tomar riesgos que otros simplemente no podían. No era que le estuviera dando la razón porque de todas formas lo que hacían en la oscuridad de ese sótano iba más allá de toda comprensión, era horrorosamente indecible los alcances que estaban dispuestos a llegar con tal de cumplir su objetivo.

- Ese no era su trabajo, sino de los aurores. Además, las formas en las que la secta y usted mantenía ese "orden" y esa "paz" son aborrecibles, desafian los estatus morales de un mago. Yo no me trago el cuento que haya sido para tener una mejor sociedad. Lo hicieron por poder, por esa hambre, esa obsesión por el control absoluto...-

Creo que me estaba pasando de la raya con lo que le decía pero era exactamente lo que sentía. No me compraba con la fábula de "lo hicimos por el bien de todos" estaba más que claro que no era así de ninguna forma. Cuando creí que yo tenía el control de la conversación, Auberon me sorprendió. Y otra vez su boca estaba llena de razón.

Era casi imposible que dejaran pasar algo así por accidente, ni siquiera los novatos eran tan estúpidos para no tomar las medidas preventivas necesarias al tratar con magia desconocida. Sentí un escalofrío recorrer mi espalda cuando mencionó que había quienes estaban dispuestos a lo que sea por un poco de poder. Yo estaba seguro de que no había ser incorruptible, al contrario porque sabíamos lo propensos que éramos hacia ese lado de la balanza era que habíamos decidido mantenernos del lado del orden, la justicia y el control.

Yo sabía lo que estaba haciendo. Estaba regando la semilla de la duda que yo mismo había plantado al investigar un poco al respecto. ¿cómo podía refutarle algún argumento, si no tenía respuesta? Auberon Wardwell me tenía en la palma de su mano y simplemente no había podido hacer nada para evitarlo.

De pronto ya no sentí miedo por él, sino por lo que estaba seguro que se avecinaría. Todo pintaba mal si no podíamos actuar rápido pero ¿qué podríamos hacer? ¿Cazar a los traidores? ¿llevarlos ante la justicia? Eran compañeros, miembros claves en una rigurosa investigación, si cualquiera desertara se llevaría información valiosísima. La opción sería desmemorizarlos pero no, eso sería demasiado sencillo...

- No podemos ir por la vida desconfiando de todos. Tenemos que pensar lo mejor de los elementos, apelar a que sus inclinaciones e intenciones son por un bien mayor. Es un ejercicio que requiere mucho esfuerzo y dedicación diaria, la confianza se construye en base a eso, ¿qué intenta Auberon? ¿Hacerme dudar de mis propios compañeros? ¿Del propio Langley? Muy astuto de su parte pero créame, va a necesitar más que eso para hacerme dudar-

Lo miré fijamente a través de mis gafas, estando seguro de lo que decía. ¿De verdad le había dicho todo eso al mago más poderoso de toda América y en la cara? Debo estar demente, completa y absolutamente demente.

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Re: Goodbye Horses

Mensaje por Auberon Wardwell el Lun Sep 26, 2016 12:23 pm

-¿Y los aurores hacían su trabajo, acaso? Claro que era nuestro trabajo, sin nosotros muchos de ustedes quizá ni siquiera estarían aquí, y eso es un hecho.

Lo interrumpió, sin ponerle mucha atención a lo que decía sobre los estatus morales. La gente creía entender por completo la moral pero lo cierto era que sus percepciones solían ser limitadas, donde todo era blanco o negro, en donde se dejaban llevar por esas preconcepciones de lo que estaba bien y lo que estaba mal.

-Se necesita poder para mantener a un país entero en buen estado. Langey carece del poder que nosotros teníamos. Lo mismo ha pasado con el resto de los presidentes del congreso, desde Blue hasta hoy. Creen que han mejorado, pero no han hecho más que ser mediocres. El poder que nosotros teníamos nos servía para enriquecernos, es cierto, pero también es un hecho que manteníamos todo en orden, que nadie corría peligro de morir a manos de Rastreadores, esa tasa bajó drásticamente en nuestros tiempos, y ahora está por los cielos.

Le sonrió a medias, como si estuviera conmovido por sus ideas tan inocentes sobre pensar lo mejor de las personas y de las intenciones, sobre los ejercicios de confianza y dedicación.

-Yo forjé una familia. Una a la que amaba, por la que hubiera dado mi vida. Les enseñé todo lo que sabía y les hubiera dado más. Y esa familia me traicionó. Los ejercicios de confianza y buena fe son una niñería. En este mundo más vale pensar fríamente las cosas. No necesito hacerte dudar de tus propios compañeros, tú ya lo haces solo que te niegas a aceptarlo porque crees que eso te hace una persona honorable, no es así, lo que te hace una persona honorable es luchar por lo que crees correcto, no agacharte para no sentirte culpable de cosas que están fuera de tu control. Y para cuando decidas presionar para que se haga una limpieza de los elementos desconfiables, para cuando decidas hacer algo al respecto, ya será demasiado tarde.

Se había inclinado demasiado hacia adelante sin darse cuenta, con las palmas de las manos sobre la mesa, aferrando la envejecida madera. Cuando terminó de hablar se relajó de nuevo, visiblemente, y se echó hacia atrás. Los guardias no habían movido ni medio músculo a pesar de la exaltación.

-¿Vas a querer hacer algo al respecto o no? Al final es tu decisión, no te traje aquí para manipularte, lo hice para que abrieras los ojos.

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Re: Goodbye Horses

Mensaje por Kirk Lewis el Lun Sep 26, 2016 1:16 pm

¿Qué iba a responderle?

¿Que sí?

Era aún muy joven cuando eso ocurrió y según mi padre, era un asunto que no nos competía a nosotros. Y no se trataba de escudarme con el maple de mi bandera, era que en realidad no sabía mucho del trabajo de los aurores en aquella época. Yo podía hablar del presente, aunque de ese tampoco estaba muy seguro, no cuando los antecedentes eran los que ya habíamos dicho antes. Los argumentos que utilizaba para hablarme tenían tintes de irrealidad pero porque yo quería que los tuviera. Me neagaba a seguir creyéndole aunque poco a poco estaba convenciéndome de que habían hecho cosas horribles por el bienestar de una nación. Seguía apelando a que solo era por su maldito ego, por tener poder y riqueza y ser los tipos más malos del vecindario pero cuando sacó a colación lo que había pensando, me desarmó.

- ¿Y a qué se debe? ¿Por qué mantener ese poder oculto de todos? Si lo hacían para tener a la sociedad protegida y en paz, ¿por qué no compartir ese poder con la autoridad? ¿Por qué hacerlo en la sombra de la ilegalidad? No todos tienen el pensamiento obtuso de Langley, hubiera habido alguien capaz de representarlos ante el Congreso. Ya sé que piensa que soy un ingenuo y hasta tonto, un tipo venido a menos que ni siquiera tendría que venir a cuestionarle nada porque no soy americano pero entonces, ¿por qué me eligió?-

Bueno, ya estaba hablando yo de más, con una sinceridad inusitada pero así eran las formas canadienses. No iba a faltarle el respeto, solo quería que me explicara algunos puntos que aún no lograba entender. Lo que dijo después si tuvo un efecto contraproducente. Primero, lo escuché sumamente incrédulo, incapaz de comprender que alguien como él pudiera haber amado a alguien en su vida pero la forma en la que se expresaba me dijo lo contrario y me permití ponerme en sus zapatos. Yo luchaba por mis hermanos, porque ellos habrían de hacer su vida en Estados Unidos, y que estuvieran en las mejores condiciones era un trabajo que yo podía hacer desde mi frente y no me molestaría tener que incurrir en medidas un tanto subersivas para lograr que ellos siempre estuvieran bien.

Pero si me traicionaban...

- ¿Y cómo sé que esos elementos desconfiables no están bajo su yugo? ¿Cree que no sé que la bestia que atacó el consejo no fue obra suya? Puede estar encerrado aquí pero no soy ningún idiota, ningún guardia se ha acercado y les mandó a pastar rápido sin replicar. ¿A qué está jugando Auberon? ¿qué pretende con "abrirme los ojos"? Si doy crédito a lo que dice, y esos sellos fueron alterados a propósito por mandato suyo, ¿qué parte juego yo en todo esto? Soy solo un auror, un simple auror. -

No me estaba haciendo menos, yo sabía perfectamente que mi labor dentro del departamento era loable y estaba seguro de hacer un excelente trabajo. Pero era cierto, ¿qué poder tendría alguien como yo para evitar que Auberon reclamara lo que era suyo o bien, para evitarlo? Sin querer ya me había puesto en una situación demasiado complicada. Si iba con Langley a darle aviso de esa entrevistas, me reprendería por haber ignorado sus órdenes y tomarme atribuciones que no debía, no iba a decirle que Auberon había estado llamándome desde el ataque de la bestia. No iba a creerme o peor aún, me acusaría de traición.

¡Cielos! Estaba metido un lío inmenso y no me había dado cuenta.

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Re: Goodbye Horses

Mensaje por Auberon Wardwell el Dom Oct 09, 2016 9:58 pm

Soltó una carcajada limpia cuando Lewis preguntó por qué no compartir ese poder con la autoridad y esas cosas, cuando dijo que hubiera podido haber alguien capaz de representarlos en el Congreso.

-Claro que lo había, ¿no te das cuenta? Alana Aterberry era nuestra representante hasta el congreso. Y tú mismo lo has dicho, lo de ser ingenuo y tonto…no te elegí, te eligió la suerte al parecer. Pero si crees que yo pienso eso de ti, es porque en el fondo es lo que crees de ti mismo, ¿y por qué lo crees así? Porque me estás haciendo estas preguntas que sabes que tienen respuestas muy obvias.

Lo miró fijamente. Podía ver las imágenes de sus hermanos y de todo eso que pensaba a toda velocidad, pero realmente eso no lo era lo que le interesaba.

-Un auror que puede llegar muy lejos si descubre el entramado bajo esa bestia, ¿no es cierto?, que puede llegar muy lejos si tiene las armas para lograr la confesión de quienes están “bajo mi yugo” o mejor aún, que logre obtener la información de cómo esa bestia escapó. Imagina que en algún momento dejes de ser “un simple auror”. Dime algo, ¿en verdad te sientes orgulloso de presentarte así a ti mismo?, ¿eso es lo que quieres ser para toda la vida?

Aún indagaba en sus pensamientos y dibujó una ligera sonrisa al escuchar cómo se cuestionaba a él mismo.

-Yo nunca saldré de aquí. Y no me interesa lastimar a nadie. Es probable que no me creas, pero es cierto. Sin embargo, este país siempre ha sido mi hogar, mi vida. Y quiero verlo en una pieza, quiero que sea grande. No puede serlo si está en manos de pusilánimes, ¿quieres ser un pusilánime?

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Re: Goodbye Horses

Mensaje por Kirk Lewis el Vie Oct 14, 2016 12:39 pm

No.

Alana Aterberry no era su representante, era una espía, una maldita espía que filtraba información a sus manos con el fin de seguir en el juego y mantener a todos bajo su mandato. Eso no era lo que yo quería decir y ahora veía como Wardwell lograba manipular todo lo que yo pretendiera mencionar. Si yo hacía esas preguntas a pesar de que, según él, eran muy obvias era porque las respuestas que ya se sabían o se suponían, dichas por él, terminaban de confirmar que estábamos metidos en un lío mucho más grande de lo que alguna vez se creyó.

- Es una buena estrategia, eso de la psicología inversa. Digo, le funcionó con cuántos ¿tres? ¿ocho? conmigo es diferente Auberon. Me conozco perfectamente...Aterberry no era su representante y lo sabe, yo no la escuché hablar de la grandeza de la Secta y de todos los atributos que servían al país. ¿Va a decirme que eso solo era cuestión de perspectiva? -

Ya no importaba de qué manera estaba hablándole. De alguna u otra manera, ya le había perdido el miedo inmediato a la figura sentada ante mí. ¿Qué si era peligroso? Por supuesto que lo era, de eso no había duda pero se haberme querido liquidar ya lo hubiera hecho. No hay nada que pudiese evitar que lo haga. No obstante, al ser una pieza de cierta importancia en sus planes, le servía más todo ese manojo de nervios y dudas que yo era para ir ante el congreso y sembrar el terror.

- ¿Si sabe que soy canadiense, cierto?-

No pude evitarlo y se me salió ese estúpido comentario, quizá producto del miedo o bien, para decirle a final de cuentas que me importa un bledo lo que suceda con este país que no es mío. Pero ¿de verdad lo creía? No, era una forma de protegerme. América había sido el hogar que mis hermanos y yo obtuvimos al morir nuestros padres. De nada les había servido ser grandes políticos si todas las puertas nos las habían cerrado en la cara.

- Seamos claros Auberon, ¿qué quiere de mí? no, mejor dicho ¿Por qué yo? Nos ha tomado ya aproximadamente...-

Y miré el reloj de bolsillo sin cadena que llevaba en el pantalón. Propiedad de mi padre antes de que falleciera.

-...once minutos toda esta bonita conversación sobre la familia y posturas políticas. Esto es personal para usted y para mí. Ya estoy metido en el fango solo con permitirme estar aquí. Así que dígamos que hipotéticamente mi corriente de pensamiento es similar a la suya, ¿qué necesita que haga?-

No. No quería ser ningún pusilánime, ningún cobarde y mucho menos un perdedor y estaba seguro que no lo era. Pocos han conseguido lo que yo en este tiempo y no tuve que sacrificar ninguna vírgen y recitarle poemas de amor a Satán para lograrlo. Pero ¿tenía ambición? claro que la tenía, ahora solo me tocaba esperar a que Wardwell quisiera irse por esa vertiente.

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Re: Goodbye Horses

Mensaje por Auberon Wardwell el Lun Nov 21, 2016 3:52 pm

-¿”La grandeza de la Secta”?, ¿a quién le iba a interesar la grandeza de un grupo pequeño de personas extremandamente competentes? Nosotros no queríamos pavonearnos, queríamos tener una sociedad segura y poderosa, y era eso lo que teníamos. Alana era quien manejaba las riendas de un gobierno que nunca le hizo daño a nadie, que siempre mantuvo a todos seguros de los rastreadores y de cualquier otra amenaza, realmente. No es una cuestión de perspectiva, estamos hablando de obviedades aquí.

Luego de soltar una risa lo miró con los ojos brillantes, haciéndose hacia delante tras leer su mente, tras darse cuenta de que Lewis pensaba que era una pieza de cierta importancia.

-¿En verdad crees que eres importante para mi? Puede ser cualquier otro si no eres tú. No eres una pieza clave, no eres un elegido, no te creas más de lo que eres. Tuviste suerte de resultar ganador en una especie de rifa, ponlo así. Tú me necesitas a mi y no al revés.

Y eso era más que obvio. Había hecho todo eso a la manera aleatoria solo por diversión, porque le gustaban los retos y Broward comenzaba a aburrirlo luego de todo ese tiempo. Lewis se sentía por encima, pensaba que ya no tenía nada que perder, pero Auberon siempre se esforzaba por presionar.

-Te crees poderoso y prodigioso, pero nunca sabrás lo que es realmente hacer magia más allá de tus capacidades actuales para proteger a los otros porque siempre te quedarás con métodos mediocres, bajo las ideas retrógradas de Langley y de cualquier otro que venga después de él. ¿Te jactas de que no has tenido que sacrificar a ninguna virgen para lograrlo? Dime, ¿qué has logrado exactamente?, ¿qué podrías hacer para evitar que destruyera tu pequeña cabeza solo con planteármelo, ¿qué es lo que lograste siendo lo que eres ahora?

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Re: Goodbye Horses

Mensaje por Kirk Lewis el Lun Dic 05, 2016 12:00 am

¿Qué nunca le "hizo daño" a nadie?

Seguramente estaba mal de la cabeza, no existía otra explicación para lo que acababa de escuchar.

- ¿Obviedades? ¿cómo las muertes de todas esas jovencitas que sacrificaron? ¿De esas obviedades habla, Auberon? Ustedes mataron a más personas de lo que yo apenas alcanzo a recordar. No me venga con esas pavadas de "Es un sacrificio que pocos son capaces de hacer"-

Esto último lo dije con una voz grave, imitándolo. Sabía que estaba leyéndome la mente, su elección de palabras hacia conmigo yo no las había dicho. Pero no importaba, no tenía porqué sobrepensar nada, ni quedarme a expensas de alguna clase de demoníaca iluminación sectista viniera hacia mí y les diera algo de crédito por lo que según hicieron para mantener al país en una pieza.

Si no era importante, entonces para qué todo ese espectáculo de la cita en Broward y tal. Si controlaba la prisión, nada evitaba que se fugara. Yo no creía ese cuento de que ahí tiene comida, techo y una cama caliente para dormir. Era demasiado básico para alguien como él. Cada vez estaba más convencido de que había algo más y que yo, siendo "una pieza aleatoria sin importancia" de ese juego que tramaba, tenía un propósito específico, solo tenía que averiguar cuál era. Me consideraba una persona inteligente pero no tanto para comprender todo ese misterio que envuelve a Auberon Wardwell.

- Soy un servidor público, un auror que hace un excelente trabajo, que se mueve bajo unos conceptos que tú evidentemente no conoces.-

Me había herido el orgullo y por ende la forma de dirigirme a él cambió.

- Ciertamente no podría evitar que lo hicieras pero ya no te sería divertido ¿no? Apuesto a que se siente bien, creer que tienes el control, que puedes dominar a quién sea con solo chasquear los dedos. Eso infla tu ego, ahí radica tu poder. Mientes y manipulas para poder llenar ese asqueroso y oscuro vacío que te carcome. La diferencia entre tú y yo es que lo juego con las reglas sin piedad ni compasión y tú prefieres doblarlas y quebrarlas, porque de otra forma no puedes lidiar con tu propia existencia.-

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Re: Goodbye Horses

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